Antes de ese giro todavía quedan dos jornadas calurosas. Para el lunes se esperan máximas alrededor de los 32 ºC y el martes pueden volver a alcanzarse los 33 ºC en la ciudad. Las mínimas seguirán altas, en torno a los 23-25 ºC, por lo que las noches tropicales continuarán al menos al comienzo de la semana.
La ruptura llega el miércoles. Tanto AEMET como Meteocat apuntan a un descenso notable de la máxima, que puede quedarse entre los 26 y los 28 ºC. Frente a los 33 ºC del martes, supone una caída de alrededor de cinco o seis grados en apenas un día.
El cambio también se notará de noche. Meteocat sitúa las mínimas alrededor de los 21 ºC para el miércoles y cerca de los 20 ºC durante jueves y viernes. Otros modelos incluso contemplan valores algo inferiores. Después de varias madrugadas excepcionalmente cálidas, será una diferencia perceptible especialmente en los barrios interiores y más densos.
La lluvia será el otro elemento a vigilar. Meteocat prevé para el miércoles posibilidad de chubascos con tormenta, mientras AEMET eleva notablemente la probabilidad de precipitación. La localización y la intensidad todavía pueden variar, por lo que es pronto para asegurar tormentas fuertes específicamente sobre Barcelona, pero el miércoles será por ahora el día con mayor riesgo de lluvia de toda la semana.
El cambio llega después de un comienzo de septiembre extraordinario. El Observatori Fabra batió varias veces su récord mensual durante los primeros días del mes y llegó a registrar 34,1 ºC, la temperatura más alta medida allí en septiembre desde que empezó su serie en 1914. En otros puntos de Barcelona también se superaron ampliamente los 33 ºC.
El jueves 10 la situación debería estabilizarse, ya con máximas alrededor de 27 ºC y mínimas cercanas a 20. Para la Diada del viernes 11, la previsión actual dibuja un escenario bastante más tranquilo, con intervalos de nubes, unos 27-28 ºC durante el día y poca probabilidad de lluvia.
La diferencia respecto al fin de semana será, por tanto, clara, pero llegará más tarde de lo que parecía inicialmente: Barcelona todavía tendrá que pasar por el lunes y el martes con calor antes de que el miércoles marque el verdadero cambio de tiempo.