La tarde de este lunes continúa calurosa, con unos 29 ºC en la ciudad y una máxima prevista alrededor de los 33 ºC. El aviso por altas temperaturas permanecerá activo hasta las 21:00 horas, por lo que las horas finales de la tarde todavía serán especialmente incómodas en zonas muy urbanizadas y con poca sombra.
El martes 18 apenas habrá cambios. Barcelona alcanzará de nuevo unos 33 ºC, con cielos entre soleados y poco nubosos, mientras que la mínima se quedará cerca de los 25 ºC. La noche volverá a ser tropical y dificultará que viviendas que han acumulado calor durante el día puedan refrescarse.
El momento más caluroso de esta nueva semana llegará entre el miércoles y el jueves. Para el miércoles 19 se esperan alrededor de 34 ºC de máxima y 26 ºC de mínima, mientras que el jueves 20 los termómetros volverán a rondar los 34 ºC durante el día, aunque la noche empezará a mejorar ligeramente, con unos 23 ºC.
El cambio llegará el viernes 21. La máxima bajará hasta aproximadamente los 30 ºC y la mínima se situará cerca de los 22 ºC, con posibilidad de algún chubasco. Será el primer descenso realmente perceptible después de varios días consecutivos de temperaturas muy elevadas.
El fin de semana apunta a ser todavía más llevadero. El sábado 22 podría quedarse en unos 28 ºC, con lluvias o chubascos, mientras que el domingo 23 se esperan alrededor de 29 ºC y cielos variables. Las mínimas se mantendrán próximas a los 22 ºC, lejos de los 25 o 26 ºC previstos durante las noches más sofocantes de esta semana.
El episodio llega después de un verano especialmente duro en Barcelona. Julio ya dejó registros extraordinarios: el Observatori Fabra alcanzó los 40,9 ºC el 8 de julio, su temperatura máxima diaria más alta desde que comenzaron las observaciones en 1914. Por eso, aunque estos días vuelven a ser muy calurosos, no puede hablarse del pico absoluto de todo el verano.
Hasta que llegue el descenso del viernes, conviene evitar esfuerzos físicos prolongados en las horas centrales, beber agua con frecuencia y prestar especial atención a mayores, niños y personas con enfermedades crónicas. El cambio más agradecido se notará probablemente por la noche: pasar de mínimas cercanas a 26 ºC a valores alrededor de 22 ºC permitirá por fin que pisos y calles pierdan parte del calor acumulado durante esta larga semana de agosto.