La alerta también afecta a otras áreas de la Comunidad, aunque los valores previstos cambian según la altitud y la ubicación. El calor será más acusado durante la tarde, cuando el asfalto, las fachadas y las estaciones menos ventiladas acumulen varias horas de exposición solar.
En la capital se espera un cielo prácticamente despejado y una máxima cercana a los 36 grados. Las mínimas seguirán siendo elevadas, con una noche complicada para descansar en viviendas sin aire acondicionado o con poca ventilación.
El episodio se notará especialmente en barrios con escasez de arbolado y grandes superficies pavimentadas. Caminar, esperar el autobús o realizar trayectos largos entre las dos y las siete de la tarde resultará más incómodo, sobre todo para personas mayores, niños y quienes trabajan al aire libre.
Metro y Cercanías ofrecen una alternativa a los recorridos largos a pie, aunque los accesos, andenes y transbordos también pueden concentrar calor. Conviene llevar agua, evitar las estaciones prolongadas al sol y reservar algo más de tiempo para desplazarse sin prisas.
Los parques y zonas verdes pueden ofrecer temperaturas algo más llevaderas, pero no todos los espacios mantienen la misma cantidad de sombra durante la tarde. La actividad física intensa debería trasladarse a primera hora de la mañana o al final del día.
Las autoridades sanitarias recomiendan hidratarse con frecuencia, evitar el alcohol, usar ropa ligera y prestar atención a síntomas como mareo, dolor de cabeza, debilidad o confusión. Ante un empeoramiento rápido, es importante abandonar el calor y solicitar ayuda.
La tarde dejará calles menos transitadas durante las horas centrales y terrazas que recuperarán actividad cuando baje el sol. El verdadero alivio tardará en llegar: incluso después de terminar el aviso, edificios y aceras seguirán liberando el calor acumulado durante buena parte de la noche.