La actuación se concentra en el paseo del Born y en calles cercanas como Montcada y Rec, donde el ocio, las terrazas, el paso de visitantes y las aglomeraciones generan quejas recurrentes. La campaña busca que clientes, trabajadores y responsables de locales entiendan que el ruido en la calle también cuenta.
Desde esta semana, equipos de informadores recorren la zona repartiendo folletos y colocando carteles. La idea es empezar con una fase de concienciación, pero el plan no se queda ahí: también se reforzará la vigilancia sobre licencias, límites acústicos y comportamiento en el espacio público.
La Guàrdia Urbana tendrá más presencia los jueves, viernes y sábados por la noche. Los controles se centrarán en el consumo de alcohol en la calle, la venta ambulante, las aglomeraciones y las conductas incívicas que hacen más difícil dormir en una zona ya muy presionada.
El dispositivo se coordinará con Mossos d’Esquadra y con la seguridad privada de los locales. También se han revisado cuestiones menos visibles, pero importantes para el descanso, como los horarios de recogida de basuras, la ubicación de paradas de taxi y las autorizaciones para actividades nocturnas en la vía pública.
Las medidas se aplicarán por fases de nueve meses. Si los niveles de ruido no bajan, el Ayuntamiento podrá endurecer las restricciones, incluida la reducción de horarios para determinadas actividades nocturnas. El mensaje es claro: el plan empieza con pedagogía, pero puede acabar en sanciones y límites más estrictos.
El despliegue forma parte del Plan de reducción del soroll a Ciutat Vella 2024-2027, que prioriza seis zonas conflictivas del distrito. En los últimos meses se han instalado 13 nuevos sonómetros, hasta alcanzar 38 equipos de medición para controlar mejor dónde y cuándo se dispara el ruido.
El Born seguirá siendo un barrio de bares, patrimonio, cultura y vida en la calle, pero la nueva ZARE cambia el equilibrio. La cuestión ya no es si la zona puede seguir atrayendo gente, sino cómo hacerlo sin que vivir allí signifique renunciar al descanso cada fin de semana.