La dimensión del fenómeno se aprecia en BCN Run Hub, una plataforma independiente creada precisamente para reunir los clubes sociales activos de la ciudad. Su calendario incluye actualmente propuestas como Running Club BCN, Midnight Runners, Rodeo Club, Half Runners, Sunrise Runners, Founders Running Club, Galactic Run, Ordinary Run Club o Las Pasteles Run, entre muchas otras.
Las salidas se reparten prácticamente durante toda la semana y a horarios muy distintos. Hay grupos que empiezan a las 7:00 junto al mar, otros quedan después del trabajo a las 19:00 o 19:30 y Primetime Run, por ejemplo, sale desde Francesc Macià a las 20:30. Las distancias habituales se mueven entre los 5 y los 10 kilómetros.
La parte social aparece explícitamente en buena parte de estas comunidades. BCN Run Hub identifica numerosos grupos con “post-run social”, mientras Running Club BCN se define alrededor de la idea de correr, conectar y formar comunidad. Half Runners resume su propuesta como una mezcla de carrera y diversión, y Las Pasteles utiliza directamente el running como herramienta para crear amistades entre mujeres.
Midnight Runners es uno de los ejemplos más consolidados. Su comunidad de Barcelona supera actualmente los 5.800 miembros en Strava y organiza entrenamientos que combinan carrera, música, ejercicios y un encuentro posterior. El propio colectivo explica que sus sesiones están abiertas a distintos ritmos y reservan tiempo al final para conversar o tomar algo.
El fenómeno también encaja especialmente bien con quienes acaban de llegar a Barcelona. BCN Run Hub explica que su directorio está pensado, entre otros perfiles, para personas nuevas en la ciudad que quieren encontrar una comunidad y no entrenar solas. Algunos clubes tienen incluso un perfil internacional muy explícito, como BCN Digital Nomads, Founders Running Club o Nata Run Club, este último dirigido a la comunidad portuguesa.
Eso sí, no existe una estadística fiable que permita afirmar que los extranjeros superan el 65% de los participantes ni que el inglés sea ya el idioma dominante en la mayoría de los entrenamientos. La presencia internacional es visible y algunas comunidades funcionan principalmente en inglés, pero convertir esa observación en un porcentaje para toda Barcelona sería ir más allá de los datos disponibles.
Lo que sí puede comprobarse es que la oferta es mucho mayor que la de un club de atletismo tradicional. Hay grupos exclusivamente femeninos, comunidades para emprendedores, carreras al amanecer, sesiones nocturnas, entrenamientos con café posterior y clubes que cambian regularmente de punto de encuentro para recorrer distintas zonas de la ciudad.
La carrera es, en muchos casos, solo la primera parte del plan. El crecimiento de estas comunidades está convirtiendo calles, paseos marítimos y cafeterías en puntos de encuentro recurrentes para personas que quizá nunca se habrían conocido en un gimnasio o en un club deportivo convencional.