La propuesta plantea aumentar en unas 10.000 plazas la capacidad actual, superando así los requisitos de LaLiga. Esta opción permitiría al club disponer de un estadio propio mientras duren los trabajos y, al mismo tiempo, dar más protagonismo al fútbol femenino y al Barça Atlètic.
Por ahora, el proyecto está en fase inicial. El club analiza tanto soluciones temporales como una ampliación más estable, en función del avance de las obras y de la viabilidad técnica y económica.
El Johan Cruyff, inaugurado en 2019 y situado en Sant Joan Despí, se ha consolidado como sede habitual del fútbol formativo y femenino del Barça, y podría asumir un papel central en esta etapa de transición.
Esta decisión tendría impacto directo en la vida deportiva y urbana, afectando a aficionados, movilidad y actividad en torno a los partidos. También abre la puerta a reforzar la visibilidad de otras secciones del club en un estadio de mayor capacidad. En los próximos meses, el Barça deberá definir si apuesta por esta ampliación y cómo encaja en su calendario de obras. La elección marcará dónde jugará el equipo y cómo se organizará la experiencia de los aficionados durante este periodo clave.