El parte médico confirma una lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha, detectada tras el partido entre Brasil y Francia. El jugador ya ha regresado a Barcelona para iniciar su recuperación, con el objetivo de reaparecer antes del duelo liguero ante el Real Madrid.
Durante su ausencia, el equipo dirigido por Hansi Flick afrontará un calendario exigente. Raphinha se perderá el partido de Liga contra el Atlético de Madrid, los cuartos de final de Champions frente al mismo rival y varios encuentros ligueros ante equipos como Espanyol, Celta, Getafe y Osasuna.
Su peso en el rendimiento del equipo es evidente. De las derrotas del Barça esta temporada, la mayoría han llegado sin él sobre el campo, lo que refleja su impacto directo en el juego ofensivo y en la capacidad del equipo para resolver partidos.
La baja obliga ahora al cuerpo técnico a encontrar soluciones rápidas para mantener el nivel competitivo. Opciones como la rotación en ataque o el ajuste del sistema ganan protagonismo en un momento donde cada partido puede definir el curso de la temporada.
En un contexto donde el Barça pelea por objetivos importantes en Liga y Champions, la ausencia de Raphinha no solo es una cuestión táctica, sino también de dinámica y confianza. Jugadores como él marcan el ritmo en los momentos clave, y su baja llega justo cuando el equipo necesita estabilidad y capacidad de decisión en ataque para mantenerse en la pelea.