La semifinal será el sábado 13 de junio a las 18:00 contra el Aalborg Håndbold, en el Lanxess Arena. Antes, Magdeburgo y Füchse Berlin se enfrentarán en la otra semifinal. Los ganadores jugarán la final el domingo a las 18:00, en el mismo escenario.
El Barça llega a la cita después de clasificarse para Colonia por octava temporada consecutiva, un récord que refuerza su condición de equipo más regular de Europa en la última década. El conjunto de Carlos Ortega eliminó al Nantes en cuartos con un global de 63-51 y volvió a demostrar que sabe competir en los momentos decisivos.
La Champions es el gran título que queda por levantar en una temporada casi impecable. El equipo azulgrana ya ha dominado las competiciones nacionales y ahora busca convertir ese recorrido en algo histórico, con Europa como último examen.
El reto no será sencillo. La Final Four se juega a partido único y en un contexto donde los detalles pesan más que la trayectoria previa. Una mala racha, una exclusión, una parada decisiva o unos minutos sin acierto pueden cambiar por completo una semifinal.
Aalborg llega como un rival peligroso, físico y acostumbrado a competir en grandes escenarios. El Barça, por su parte, confía en su profundidad de plantilla, en la experiencia de sus líderes y en una cultura ganadora que no admite relajación cuando hay un título europeo en juego.
La sección de balonmano es una de las más laureadas del club y mantiene una conexión muy fuerte con el Palau, aunque la gran coronación europea vuelva a decidirse lejos de casa, en la pista alemana que se ha convertido en el gran teatro del balonmano continental.
Si el Barça gana en Colonia, no solo sumará otra Champions a su palmarés. Cerrará una temporada de esas que se recuerdan durante años, con todos los títulos posibles y la sensación de que el equipo ha vuelto a llevar el listón europeo hasta su punto más alto.