Hansi Flick ha reconocido que la plantilla necesita actuar en esa posición. El técnico mantiene su confianza en Deco y en la dirección deportiva, pero considera importante disponer de un delantero capaz de asumir los goles y la presencia en el área que deja el atacante polaco.
La situación de Ferran Torres condiciona buena parte de la planificación. El valenciano tiene contrato, pero no ha cerrado la puerta a un cambio de equipo y su futuro sigue pendiente de las decisiones que se tomen durante el mercado. En el club también contemplan una posible renovación cuando el margen económico lo permita.
Si Ferran continúa, podría partir con ventaja para ocupar la posición de delantero centro. Su movilidad, presión y capacidad para atacar los espacios encajan en el sistema de Flick, aunque el Barça sigue valorando la incorporación de un atacante más específico.
El mercado ofrece alternativas, pero las operaciones más ambiciosas requieren una inversión elevada. La dirección deportiva estudia perfiles capaces de jugar como referencia y también futbolistas versátiles que puedan aparecer en las bandas o moverse por detrás del delantero.
Flick dispone además de soluciones dentro de la plantilla. Lamine Yamal puede actuar de forma puntual como falso nueve, aunque la prioridad es mantenerlo en la derecha, donde tiene más espacio para desequilibrar. Dani Olmo y otros atacantes también podrían ocupar posiciones interiores según el rival.
La llegada de jugadores rápidos y polivalentes amplía las combinaciones ofensivas, pero no elimina la necesidad de contar con una referencia clara en el área. El cuerpo técnico quiere evitar que la falta de un delantero puro limite al equipo cuando se enfrente a defensas cerradas.
La decisión marcará el arranque de la temporada y el reparto de minutos en una delantera renovada. El Barça todavía tiene margen para acudir al mercado, pero cada semana que pasa aumenta la importancia de resolver una posición esencial para el proyecto de Flick.