Un reciente informe de la Cambra de la Propietat Urbana de Barcelona, basado en datos oficiales de 2025, revela que la gran mayoría de propietarios en la ciudad posee entre una y cinco viviendas, con una media de 1,21 inmuebles por titular. El estudio desmonta la idea de que la concentración especulativa sea el principal problema del mercado inmobiliario barcelonés.
Según el análisis, el 99,02% de los propietarios tienen entre una y cinco referencias catastrales residenciales. Además, casi el 96% de los titulares son personas físicas, que concentran cerca del 90% de las referencias catastrales. Las personas jurídicas privadas representan solo el 3% de los titulares y controlan poco más del 8% del mercado, mientras que las administraciones públicas y entidades suponen porcentajes aún menores.
El informe destaca que, entre 2008 y 2024, se registraron unas 72.000 nuevas altas en el catastro, la mayoría no vinculadas a obra nueva. En 2025, Barcelona cuenta con 706.624 referencias catastrales y 529.881 titulares, lo que arroja una ratio de 1,33 inmuebles por propietario.
La tendencia muestra un aumento de propietarios particulares y una disminución de la presencia de sociedades y fondos. En el último año, las personas jurídicas han perdido 568 referencias, mientras que las administraciones públicas han sumado 262. El gerente de la Cambra explica que los compradores jurídicos suelen reformar y vender, sin acumular grandes carteras de pisos.
El informe concluye que la crisis de la vivienda en Barcelona responde a causas urbanísticas, demográficas y estructurales, y no a una concentración especulativa de la propiedad. La presencia de grandes fondos se limita principalmente a edificios completos que, tras su rehabilitación y división, vuelven al mercado en manos de pequeños propietarios.