A lo largo del año, Barcelona se llena de celebraciones vecinales que transforman la ciudad en una red de fiestas únicas. Cada barrio tiene su propio calendario, su estilo y su manera de celebrar: Gràcia en agosto con calles decoradas, Sants con conciertos y correfocs, Poblenou con festivales de música y arte, o Sant Andreu, que mezcla tradición y modernidad en sus plazas. Estas fiestas nacen desde dentro: las organizan asociaciones vecinales y entidades locales que dan forma a semanas de cultura popular, gastronomía, música y actividades familiares. No hay un único centro: las fiestas de barrio en Barcelona se viven calle a calle, comunidad a comunidad.