Coincidiendo con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí y con el año del arquitecto modernista más importante de la historia, Casa Batlló se reinventa, da un paso más y muestra lo que es el secreto mejor guardado de Gaudí porque no se ha visto antes. Hablamos de la tercera planta del edificio, destinada a vivienda hasta hace bien poco, y que ahora se abre para que todos la puedan ver, pero en forma de encuentros privados exclusivos.
Retrocediendo en la historia, hay que resaltar que esta tercera planta estuvo habitada desde 1917 por la hija mayor de la familia Batlló, hasta el año 2019, cuando murió la señora Marimon Batlló, quien fue la última persona que estuvo alquilada allí.
Reservas de la Tercera Planta: exclusividad no para tantos
Los responsables de la Casa Batlló especifican que no será un espacio más de la famosa Casa (el edificio más visitado de Barcelona) o que dé derecho a entrar con la entrada general de la visita, sino que será para reservas, tanto de empresas, familiares, eventos, e incluso para pasar la noche en una de las habitaciones. Algo exclusivo para pocos, a tenor de los precios que ya pueden verse en la web de reservas (unos 200 € la hora), pero que engloba la magia de este y otros lugares donde el modernismo atrapa.
El secreto de la Casa Batlló
La tercera planta es hoy un patrimonio cultural y artístico excepcional. Hay un conjunto de reservados que buscan privacidad y flexibilidad, dentro de un entorno único. Para hacerlo posible, según Casa Batlló, esta zona ha sido restaurada, un total de tres años de obras, que se han basado en retirar múltiples capas añadidas a lo largo del siglo XX, surgiendo así la arquitectura original de 1906, sorprendentemente intacta bajo estas intervenciones.
Se ha restaurado un espacio total de 440 metros cuadrados de superficie para dar lugar a biblioteca, varios salones, cocina, servicios y hasta un dormitorio. Según Xavier Villanueva, arquitecto responsable de la restauración, «Hoy es una vivienda muy transformada, pero extraordinariamente completa bajo las capas posteriores. El proceso fue casi arqueológico: retirar, descubrir y recuperar lo que ya estaba allí».
Entre los hallazgos de este proceso de restauración hay elementos decorativos ocultos que no habían salido a la luz en más de un siglo, como estucos con motivos florales, y que ahora están visibles para todos (bueno, por quien pueda permitirse llegar a ellos).
En esta obra han podido también recuperarse los famosos techos ondulados originales y una maneta inédita que también da más pistas sobre la obra originaria de Gaudí.
Una obra de interiorismo sin precedentes
La reforma engloba una vuelta de tuerca al interiorismo, siempre respetando la obra primigenia de Gaudí. Paola Navone – OTTO Studio entiende así la vivienda como si fuera su propia casa en Barcelona, y su trabajo se basa en un eclecticismo de contraste y la superposición. Por ello se ha esmerado en combinar mobiliario, objetos y piezas artesanales que ofrecen una historia que contar, la del edificio de Gaudí, sin salir de un monumento icónico.
Un monumento que se transforma y se mueve
La Casa Batlló es concebida como un espacio que no para. Es decir, se mueve. Además de exposiciones, la visita al edificio en sí, los mapping y una decoración distinta para cada fiesta como Sant Jordi, es un lugar vivo.
Los responsables del edificio creen que recuperar esta tercera planta es un elemento que le da un toque distinto: se conserva su historia, preserva el edificio, se renueva y, además, permite nuevos usos abiertos a más personas. Una planta que es una evolución del propio edificio, que vive el pasado y especialmente el presente y futuro, adaptándose a los nuevos tiempos del siglo XXI.
¿Dónde reservar la tercera planta?
Estas estancias se destinan para 2, 5, 10 y hasta 20 personas, siempre según cada sala. Ya pueden reservarse para alquilar vía online en la web Casa Batlló Private Rooms: Casa Batlló Private Rooms.