Crims vuelve a TV3 con fuerza y reabre uno de los casos más duros de la pandemia en Barcelona
El regreso de Crims a TV3 ha arrancado con fuerza con un primer episodio centrado en uno de los casos más impactantes vividos en Barcelona durante la pandemia. La sexta temporada se estrenó en prime time con “L’assassí de la pandèmia”, una entrega que reconstruye las agresiones contra personas sin hogar durante el confinamiento y que ha vuelto a situar el true crime catalán en el centro de la conversación.
El estreno reunió a 479.000 espectadores y firmó un 25,9% de cuota, liderando la noche y empujando la cuota diaria de TV3 hasta el 18,6%. Con Carles Porta al frente, el programa recupera uno de los casos que más conmocionaron a la ciudad en 2020, con ataques cometidos en distintos puntos de Barcelona, entre ellos el entorno de L’Auditori, el Tívoli y la Sagrada Família.
La nueva entrega mantiene el tono reconocible del formato y evita recrearse en el morbo. En lugar de explotar las imágenes más duras, el episodio da peso a testimonios vinculados a la atención social y al impacto que el caso tuvo sobre las personas sin hogar. Esa mirada refuerza uno de los rasgos que han consolidado el éxito del programa: convertir sucesos muy conocidos en relatos televisivos con contexto, tensión y carga humana.
El segundo episodio de la temporada, “L’últim deute”, se centra en el asesinato de Janet Jumillas, desaparecida en 2019 tras acudir a la Agencia Tributaria en Cornellà de Llobregat. La investigación de los Mossos d’Esquadra, sin cuerpo ni escena del crimen al inicio, acabó avanzando a partir de un detalle mínimo. El caso se convirtió en otro ejemplo del tipo de relato que mejor funciona en Crims: hechos reales, investigación policial y una reconstrucción que pone a la víctima en el centro.
Desde su nacimiento en la radio en 2018 y su salto a la televisión en 2020, Crims se ha convertido en una de las marcas más reconocibles del audiovisual catalán. El programa apuesta por casos resueltos judicialmente y por historias muy ligadas a Catalunya, una fórmula que explica parte de su conexión con el público. En esta sexta temporada, el eje común serán los engaños, con siete casos repartidos en ocho capítulos.
El arranque de temporada confirma que Crims sigue teniendo un enorme tirón en Catalunya, pero también muestra algo más: cuando el programa vuelve sobre episodios ocurridos en Barcelona, el eco local es inmediato. No solo por la dureza de los hechos, sino porque reabre debates sobre vulnerabilidad, espacio urbano y memoria reciente en una ciudad que todavía reconoce muchos de esos escenarios.