La despedida tendrá nombre propio: Kurios. Gabinete de curiosidades. El espectáculo se estrenará el 3 de septiembre y permanecerá en cartel hasta el 18 de octubre, convirtiéndose en la última producción de la compañía que podrá verse en este emplazamiento junto a la Travessia Industrial y el Estadi Municipal.
Durante estos años, el solar se ha convertido en una parada habitual para quienes llegaban desde Barcelona y otros municipios metropolitanos para ver las grandes producciones del Cirque du Soleil. Por la carpa han pasado montajes como Totem, Luzia y Alegría, consolidando L’Hospitalet como base de la compañía en sus visitas a Barcelona.
Ahora el Ayuntamiento quiere recuperar los aproximadamente 19.000 metros cuadrados ocupados por el circo. El terreno se destinará a nuevos equipamientos públicos y espacios verdes, poniendo fin antes de tiempo a un acuerdo que inicialmente permitía a la compañía mantenerse allí hasta 2030.
La salida no significa, sin embargo, que Cirque du Soleil quiera abandonar Barcelona. La compañía busca otro terreno dentro del área metropolitana que pueda asumir las necesidades de una producción de estas dimensiones: espacio suficiente para la gran carpa, accesos para camiones, áreas técnicas y capacidad para recibir a miles de espectadores.
Sobre la mesa existen ya tres posibles ubicaciones, aunque por ahora no se han hecho públicas. La intención es encontrar una solución estable que permita mantener Barcelona dentro del circuito habitual de espectáculos internacionales del circo una vez desmontada definitivamente la instalación de Bellvitge.
Antes de ese cambio llegará Kurios, una producción con medio centenar de artistas que mezcla acrobacias, humor y un universo inspirado en inventores y máquinas fantásticas. Las funciones duran alrededor de dos horas y cinco minutos, con descanso incluido, y las entradas ya están a la venta.
El cambio deja dos incógnitas abiertas a ambos lados de la Gran Via: qué forma adoptará el futuro espacio público de Bellvitge y dónde aparecerá la próxima gran carpa blanca. Hasta el 18 de octubre, sin embargo, el paisaje seguirá siendo reconocible: luces, mástiles y espectadores llegando a L’Hospitalet para una última temporada de Cirque du Soleil en el solar que ocupó durante ocho años.