El 45 Times Barcelona Hotel liquida todo su mobiliario antes de subir a cinco estrellas. Almohadas a cinco euros y sillas a 50 euros. El mercadillo agotó entradas y desata la fiebre por gangas únicas.
El 45 Times Barcelona Hotel, situado entre plaza Cataluña y paseo de Gràcia, ha revolucionado el centro de la ciudad al abrir sus puertas durante tres días para vender todo su mobiliario antes de una ambiciosa reforma. El objetivo: pasar de cuatro a cinco estrellas y renovar por completo su imagen. La noticia ha corrido como la pólvora y las entradas para el mercadillo se agotaron en pocas horas.
Durante el evento, los visitantes han podido adquirir desde almohadas a cinco euros hasta sillas de habitación por 50 euros, pasando por cafeteras, espejos y hasta biombos. Todo, a precios de saldo. El hotel, ubicado en la antigua sede del banco Banesto y con vistas privilegiadas a plaza Cataluña, ha puesto a la venta absolutamente todo: velas, bandejas, perchas, enchufes, fundas de colchón y hasta plantas de la terraza.
El público ha sido de lo más variado: interioristas, profesionales del turismo, parejas jóvenes, grupos de amigas y curiosos en busca de gangas. Muchos han llegado con bolsas y maletas, dispuestos a llevarse a casa un pedazo del confort hotelero. Algunos, como Eva Rosell, han acudido atraídos por la tendencia de los mercadillos en redes sociales y han llenado sus bolsas con artículos de cocina y decoración.
La organización ha limitado la entrada a 40 personas por hora para evitar aglomeraciones, pero la fiebre por los objetos del hotel ha hecho que algunos productos volaran en minutos. Las caleras, por ejemplo, desaparecieron en menos de 20 minutos. Los compradores han cargado con champús, flores decorativas, cubiteras, mesas de centro, luminarias y hasta tronas para bebé.
Según la dirección del hotel, la venta responde a la necesidad de adaptar el espacio a la nueva identidad de marca. Todo el personal se mantendrá tras la reforma, que supondrá un salto estratégico para el establecimiento. Los grandes espejos y algunas piezas decorativas aún no están disponibles, pero se podrán negociar cuando arranquen las obras.
En la terraza, sillas y sofás esperan nuevo dueño. Una pareja de rusos, recién llegada a Alicante, aprovecha para equipar su piso con muebles de hotel. Los precios bajos explican la avalancha: biombos a 45 euros, bandejas a siete, bolsas de tela a uno, interruptores a 0,50. La escena se repite: compradores calculan si las sillas caben en el ascensor o si pueden llevarse más de un artículo por el precio.
El mercadillo, organizado por Arquitectura del Orden, busca dar una segunda vida a objetos que, de otro modo, acabarían en el punto limpio. Es la primera vez que una iniciativa así se celebra en un gran hotel de Barcelona. Según Astrid Romero, fundadora de la empresa, hay abundancia de almohadas, colchones y sábanas, pero los espejos y otros objetos únicos se agotan rápido.