El sorteo de la Lotería de Navidad 2025 ha dejado a Catalunya prácticamente en blanco. La comunidad solo ha conseguido 12,6 millones de euros en premios mayores, una cifra que representa apenas el 2,9 % de los 428,12 millones invertidos en décimos. Ni el Gordo ni el segundo premio han tocado suelo catalán, dejando a los jugadores con un sabor amargo y muy lejos de recuperar lo apostado.
La localidad que más ha celebrado ha sido Sant Boi de Llobregat, donde una administración del barrio de Marianao repartió 15 series del tercer premio (90.693) y otra de un cuarto (25.508), sumando 7,7 millones de euros. Badalona le sigue con dos millones gracias a 10 series de otro cuarto premio (78.477). Barcelona, por su parte, apenas ha conseguido 376.000 euros, la mayoría repartidos en la administración del centro comercial Glòries, con una serie del 25.508 valorada en 200.000 euros. Además, la capital ha repartido dos series de quintos premios (23.112 y 61.366), un décimo del tercer premio en Las Arenas y un boleto del 77.715, sumando cantidades muy modestas.
El tercer premio ha sido el único gran galardón que ha sonreído a Catalunya, dejando 9,1 millones de euros. El Prat de Llobregat y Sant Joan de les Abadesses han recibido medio millón cada uno, mientras que en Cadaqués se han vendido siete décimos premiados con 350.000 euros en total. Otros municipios como Monistrol de Montserrat, Terrassa, Girona y Viella han repartido premios de 50.000 euros cada uno.
En cuanto a los cuartos premios, Catalunya ha sumado tres millones de euros, con Badalona como principal beneficiario. Olot, Arenys de Mar, Sort y Sant Boi también han recibido una serie cada uno, valorada en 200.000 euros. Los quintos premios han dejado pequeñas cantidades en Barcelona, Porqueres, Sort, Montgat, Viladecans, L’Hospitalet y Tarragona, con una serie de 60.000 euros en cada localidad. En El Prat de Llobregat, un décimo del 77.715 ha repartido 6.000 euros.
En resumen, la edición de 2025 ha sido especialmente desfavorable para Catalunya, que ha visto cómo la suerte pasaba de largo y solo unos pocos municipios han podido celebrar premios significativos. La mayoría de los jugadores catalanes tendrán que esperar al próximo año para intentar recuperar la ilusión y, con suerte, algo más de lo invertido.