El inicio del MWC 2026 ha colapsado los accesos a Barcelona. Largas retenciones han complicado la movilidad desde primera hora. Un servicio especial de buses gratuitos intenta aliviar la congestión. Miles de asistentes buscan alternativas para llegar a la Fira Gran Via.
El primer día del Mobile World Congress 2026 ha transformado la movilidad en Barcelona en un auténtico reto para quienes intentaban acceder a la ciudad. Desde el amanecer, los principales accesos viales han sufrido atascos kilométricos, afectando tanto a conductores habituales como a los miles de congresistas que llegaban para el evento tecnológico más esperado del año.
La B-23 se ha convertido en un cuello de botella entre El Papiol y Sant Feliu de Llobregat, con la congestión extendiéndose hasta Esplugues. La A-2 tampoco ha dado tregua, acumulando colas entre Pallejà y Sant Joan Despí. Otras vías como la C-32 desde Gavà, la C-31 en dirección a El Prat y la B-20 a la altura de Santa Coloma han sumado más complicaciones a una mañana marcada por la impaciencia y la incertidumbre.
Pasada la hora punta, la Ronda Litoral (B-10) seguía saturada en dirección a la Fira Gran Via de L’Hospitalet, epicentro del congreso. Incluso a las 10:30, el tráfico apenas avanzaba en los 10 kilómetros que separan Santa Coloma de Gramenet de la Barceloneta, en sentido Llobregat, dejando claro el impacto del evento en la rutina urbana.
Para intentar aliviar la presión, el Ayuntamiento y Transports Metropolitans de Barcelona han activado un servicio especial de bus lanzadera gratuito. Este conecta la plaza de Espanya con los pabellones de la Fira Gran Via, funcionando durante los días clave del congreso con frecuencias de entre cinco y seis minutos, y el último día con intervalos algo mayores. La medida busca facilitar el acceso a los asistentes y reducir la dependencia del vehículo privado en una semana especialmente complicada.
Además, la línea L9 Sud del metro ha reforzado su frecuencia entre Collblanc y Fira en las horas de mayor afluencia, permitiendo conexiones rápidas tanto con el recinto ferial como con el aeropuerto. La L10 Sud también se presenta como alternativa, con la estación Foc a solo seis minutos a pie de la entrada norte del recinto. En superficie, las líneas regulares H12, V1, 46 y 65 ofrecen paradas próximas a Plaza de Europa y Gran Via, sumando opciones para quienes buscan sortear el caos circulatorio.
La Fira Gran Via, sede habitual del Mobile World Congress, se ha consolidado como uno de los recintos feriales más modernos y versátiles de Europa. Su ubicación estratégica en L’Hospitalet de Llobregat y su excelente conexión con el transporte público la convierten en el epicentro de grandes eventos internacionales. Cada año, la llegada de miles de visitantes transforma la dinámica urbana y pone a prueba la capacidad de adaptación de la ciudad, que responde con soluciones de movilidad específicas para minimizar el impacto en la vida cotidiana de los barceloneses.