La ampliación afecta a más de 74 hectáreas en torno al Hospital Germans Trias i Pujol y la Serralada de Marina. El plan incorpora nuevo suelo para usos sanitarios, docentes, de investigación y actividad económica, con la intención de reforzar un polo biomédico que ya concentra algunos de los principales centros de investigación y atención sanitaria de Catalunya.
La zona destinada a actividad económica se situará junto al Institut Guttmann y reservará alrededor de 20.400 metros cuadrados a oficinas, restauración, comercio y alojamiento. Dentro de ese ámbito se proyectan un hotel de unos 6.000 metros cuadrados y una residencia de aproximadamente 4.000.
El hotel dispondría de unas 120 habitaciones y estaría especialmente orientado a familiares de pacientes, profesionales sanitarios, investigadores y personas que tengan que permanecer varios días en el campus. La residencia sumaría alrededor de 80 habitaciones para estudiantes y personal vinculado a la actividad académica y científica.
El alojamiento es una cuestión especialmente sensible en Can Ruti por su ubicación, alejada del centro urbano de Badalona y con una fuerte dependencia del transporte público y del vehículo privado. Para quienes realizan estancias temporales, tener una habitación dentro o junto al campus puede evitar desplazamientos diarios y reducir parte de la presión sobre los accesos.
El crecimiento previsto va mucho más allá de estos dos edificios. El planeamiento abre la puerta a ampliar de forma considerable el suelo destinado a servicios hospitalarios, investigación y docencia, además de incorporar nuevas zonas verdes y espacios libres dentro del conjunto.
La operación busca también atraer nuevos proyectos y empresas vinculadas a la biomedicina. La presencia del Germans Trias, el Institut Guttmann y otros centros científicos ha convertido ya esta parte de Badalona en uno de los principales focos de investigación sanitaria del área metropolitana, pero la falta de servicios complementarios limita todavía su capacidad para funcionar como un campus integrado.
El cambio puede alterar de manera notable la vida diaria en la montaña de Can Ruti. Más investigadores, estudiantes y visitantes significarán también más demanda de transporte, restauración y servicios, pero la incorporación de alojamiento permitirá que parte de esa actividad deje de depender de desplazamientos constantes hacia el centro de Badalona o Barcelona.