La marcha arrancó en la plaza de Tetuán y avanzó hasta el Parlament de Catalunya, atravesando el parque de la Ciutadella. A lo largo del recorrido se sumaron familias, educadores infantiles, monitores y personal de centros, ampliando el alcance de la convocatoria.
El malestar se centra en el acuerdo firmado entre la Generalitat y los sindicatos CCOO y UGT, que parte del profesorado considera insuficiente pese a la inversión anunciada. Las críticas apuntan a la falta de consenso y a la sensación de que no se han recogido las demandas del conjunto del sector.
La protesta coincidió en su tramo final con una movilización de sanitarios convocada por Metges de Catalunya. El encuentro entre ambos colectivos reforzó el tono reivindicativo, con mensajes compartidos sobre la necesidad de priorizar la inversión en educación y sanidad pública.
Las imágenes de calles cortadas y columnas avanzando por el centro reflejan el impacto directo de estas movilizaciones en la vida diaria: desplazamientos alterados, tráfico detenido y una ciudad que se adapta a la protesta durante varias horas.
Tras una semana de movilizaciones en toda Catalunya, el foco se traslada ahora a la respuesta del Govern. El conflicto sigue abierto y las próximas decisiones marcarán si la tensión se reduce o si las protestas vuelven a repetirse en las calles.