Estos recorridos, promocionados sobre todo en internet y en inglés, ofrecen salidas nocturnas guiadas, chupitos gratis y promesas de “fiesta sin fin” por los locales más populares de la ciudad. Hasta ahora, estaban prohibidos en Ciutat Vella desde 2012 y, desde junio, también en el Eixample.
El Ayuntamiento, con el alcalde Jaume Collboni al frente, ha decidido extender el veto a todo el término municipal y durante las 24 horas del día, con una vigencia inicial de cuatro años. El objetivo, según el consistorio, es proteger la convivencia vecinal, garantizar el descanso y velar por la salud pública.
El decreto prohíbe organizar, vender o realizar estos circuitos alcohólicos, así como promocionarlos o trasladar a los participantes entre locales. La medida entra ahora en un periodo de información pública de 20 días antes de su aprobación definitiva y su entrada en vigor.