En la capital catalana, el eclipse comenzará alrededor de las 19:35 horas. El momento de máxima ocultación llegará hacia las 20:29, cuando el Sol estará ya muy bajo sobre el horizonte oeste-noroeste y apenas permanecerá visible una mínima fracción de su superficie. Barcelona no llegará a entrar en la totalidad, por lo que será obligatorio utilizar protección ocular durante todo el fenómeno.
Quienes quieran experimentar la oscuridad completa tendrán que desplazarse hacia el sur de Catalunya. La franja de totalidad atravesará buena parte de Tarragona y el sur de Lleida, con algunos de los mejores puntos de observación en las Terres de l'Ebre. En lugares como Amposta, Alcanar o L'Aldea, la fase total podrá prolongarse alrededor de un minuto o incluso algo más.
También entrarán en la zona de totalidad municipios del Camp de Tarragona y Ponent. Salou, Cambrils, Altafulla, Gandesa o zonas del sur de Lleida podrán contemplar cómo el Sol desaparece completamente durante unos instantes. En algunos puntos del sur de Tarragona, la oscuridad total se acercará al minuto y medio.
El principal condicionante será la altura del Sol. El máximo del eclipse llegará muy cerca de la puesta, por lo que no bastará con encontrarse dentro de la franja correcta: será imprescindible disponer de una vista completamente despejada hacia el oeste. Edificios, montañas o cualquier relieve elevado podrían ocultar el Sol precisamente durante los minutos más espectaculares.
La Generalitat ha preparado diferentes puntos de observación para repartir la llegada de visitantes y evitar concentraciones improvisadas en carreteras y espacios forestales. La previsión de miles de desplazamientos desde Barcelona hacia Tarragona y Lleida ha llevado además a reforzar los dispositivos de tráfico, seguridad y prevención de incendios.
Para mirar el eclipse será imprescindible utilizar gafas específicas con certificación ISO 12312-2. Las gafas de sol convencionales, radiografías, cristales ahumados o filtros caseros no ofrecen protección suficiente, y tampoco se debe observar el Sol a través de cámaras, prismáticos o telescopios sin filtros solares adecuados. En Barcelona, al no producirse totalidad, las gafas deberán mantenerse puestas durante toda la observación.
El eclipse de este 12 de agosto será especialmente excepcional para Catalunya: el último total visible desde el territorio se produjo en 1905 y no volverá a repetirse otro de estas características hasta 2180. Para Barcelona, quedarse apenas fuera de la franja de totalidad significará no ver desaparecer completamente el Sol, pero sí asistir a una caída de luz extraordinaria justo antes del anochecer.