El proyecto trasladará el actual CECOR, situado en la calle Lleida, a un espacio más amplio y equipado. La nueva sede permitirá coordinar mejor a Guàrdia Urbana, Bombers de Barcelona, Mossos d’Esquadra y el Sistema d’Emergències Mèdiques cuando haya una incidencia importante en la ciudad.
La obra está prevista para el primer trimestre de 2027 y el objetivo es que el centro esté listo a finales de 2028. El cambio no será solo de ubicación: el edificio duplicará la superficie operativa actual y superará los 5.000 metros cuadrados destinados a salas de control, espacios de crisis, zonas de trabajo y áreas de descanso para equipos que funcionan las 24 horas.
La tecnología tendrá un papel central. El nuevo centro incorporará videowalls, sistemas de comunicación redundantes, redes multitecnológicas y un centro de datos de alta seguridad. La idea es que, ante una emergencia, los cuerpos implicados puedan compartir información en tiempo real y tomar decisiones sin perder minutos clave.
La rehabilitación mantendrá elementos reconocibles del edificio, como la fachada de gelosia ceràmica, pero adaptará toda la estructura a un uso estratégico. También se prevén mejoras de seguridad, eficiencia energética e instalaciones pensadas para garantizar que el centro pueda seguir funcionando incluso en situaciones complejas.
El proyecto incluye soluciones sostenibles, como el aprovechamiento del calor generado por los equipos tecnológicos para climatizar el edificio y sistemas de iluminación circadiana. Son detalles menos visibles desde la calle, pero importantes en un equipamiento que deberá estar activo día y noche.
La elección de Les Tres Xemeneies también tiene una lectura urbana. Un espacio con fuerte memoria industrial y años de infrautilización pasará a tener una función clave para Barcelona, en una zona situada junto al Paral·lel y bien conectada con distintos puntos de la ciudad.
El nuevo centro no se notará en la vida cotidiana como una plaza, un mercado o una línea de bus, pero puede ser decisivo cuando algo falla. En una ciudad expuesta a grandes eventos, episodios de calor, temporales, incendios o problemas de movilidad, coordinar mejor las emergencias significa responder antes y con más claridad cuando los vecinos más lo necesitan.