Barcelona apuesta por la cultura y el espacio verde. Llega el Ideal Flor a Nou Barris. Un proyecto de 37,5 millones de euros. Biblioteca, auditorio y parque en 2028. Descubre cómo cambiará el barrio.
Barcelona da un paso decisivo para revitalizar la Prosperitat, en Nou Barris, con la aprobación de la construcción del nuevo centro cultural Ideal Flor y la urbanización de su entorno. El Ayuntamiento invertirá 37,5 millones de euros en este ambicioso proyecto, que incluye una biblioteca, auditorio, gimnasio y espacios vecinales, además de un gran parque y mejoras en las calles adyacentes. Las obras comenzarán en el segundo semestre de 2026 y se espera que el equipamiento esté operativo a finales de 2028.
El nuevo edificio municipal, de 6.500 m2 distribuidos en varias alturas, se ubicará en el solar entre el paseo Valldaura y las calles Font d’en Canyelles, Santa Engràcia y Turó Blau. El proyecto responde a una histórica demanda vecinal de más equipamientos públicos y de calidad en la Prosperitat, e incluye una plaza con un bosque de árboles de hoja caduca y una zona de juegos infantiles. La actuación abarcará un total de 8.000 m2, mejorando también parte de las calles del entorno.
El presupuesto se reparte en 1 millón de euros para la redacción del proyecto, 27,5 millones para la construcción del equipamiento, casi 5 millones para la urbanización del espacio público y 4 millones para equipar el interior. El Ayuntamiento ya ha reservado 24,84 millones del Plan de Inversión Municipal, mientras que los 12,65 millones restantes se asignarán a partir de 2027, cuando el edificio esté en construcción.
El objetivo municipal es situar a Nou Barris en el centro de la vida cultural de la ciudad. El nuevo Ideal Flor contará con una biblioteca de referencia, un auditorio para actividades públicas y culturales de alto nivel, un gimnasio que dará servicio a la escuela vecina y varios espacios para el uso de los vecinos. El nombre Ideal Flor rinde homenaje a la antigua fábrica de flores y plantas artificiales que ocupó el solar desde 1956 hasta los años 90, última industria en cerrar en el barrio.
La parcela, expropiada en 2009, se utiliza actualmente como aparcamiento, zona de juegos y estación transformadora. El proyecto transformará este espacio en un nuevo paisaje urbano, con un equipamiento cívico y cultural, un espacio público de calidad y un paso libre en la planta baja que mejorará la conectividad y movilidad del barrio.
El reto será crear una infraestructura capaz de acoger múltiples actividades y, al mismo tiempo, integrarse en el tejido del barrio, liberando el máximo espacio público y haciendo que la calle funcione como vestíbulo y entrada al edificio. La plaza contará con un bosque de árboles de hoja caduca, que permitirá disfrutar del sol en invierno y servirá de refugio climático en verano, gracias a la sombra y la gestión de la humedad mediante la recogida de agua de lluvia. El edificio dispondrá de una gran terraza perimetral y se organizará en diferentes tipologías y alturas para facilitar el funcionamiento de todos los servicios.