Barcelona detiene su ritmo en homenaje a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz. Autoridades y ciudadanos se concentran bajo la lluvia en Sant Jaume. El siniestro deja al menos 39 fallecidos. El Parlament y partidos políticos también se suman al luto.
Barcelona ha vivido este lunes un emotivo minuto de silencio en la plaza Sant Jaume, donde consellers de la Generalitat y concejales del Ayuntamiento se han reunido para rendir homenaje a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, Córdoba. El descarrilamiento del tren Iryo, ocurrido el domingo por la tarde, ha dejado al menos 39 muertos y ha conmocionado a todo el país.
Bajo una persistente lluvia, el alcalde Jaume Collboni, junto a varios concejales, ha encabezado el acto. Entre los asistentes también se encontraba el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, quien ha asumido las funciones del president Salvador Illa, actualmente hospitalizado en Vall d'Hebron por un proceso inflamatorio que afecta a sus piernas.
El minuto de silencio ha contado con la presencia de otros consellers como Sílvia Paneque, Ramon Espadaler, Núria Parlon, Mònica Martínez Bravo y Esther Niubó. La imagen de los representantes políticos bajo paraguas, en silencio, ha marcado la jornada en la capital catalana.
Simultáneamente, el presidente del Parlament, Josep Rull, ha convocado otro minuto de silencio en la cámara catalana. Todos los partidos políticos han cancelado sus ruedas de prensa habituales del lunes como muestra de respeto y duelo por la tragedia ferroviaria.