La Fira de Montjuïc vuelve a llenarse de aficionados al manga, la ilustración y la novela gráfica con una nueva edición de Comic Barcelona. El salón reúne a más de cien autores internacionales y pone este año el foco en la escena asiática, con invitados de Corea del Sur, Japón y Hong Kong. Entre los nombres más esperados están Shintaro Kago, Pen So o Wooh Nayoung, además de exposiciones dedicadas a clásicos como El Señor de los Anillos o Paracuellos. El recinto abre viernes y sábado de 10:00 a 20:00 y el domingo hasta las 19:00.
Muy cerca del mar, el Moll de la Fusta cambia completamente de ambiente con el festival Matsuri. Durante sábado y domingo, el espacio se llena de tambores Taiko, conciertos tradicionales, gastronomía japonesa y actividades culturales organizadas por la Associació Cultural Matsuri. La sensación es la de entrar durante unas horas en un pequeño festival callejero japonés junto al Mediterráneo.
Los barrios también entran en modo fiesta. En el Gòtic habrá conciertos, correfocs y actividades populares repartidas por plazas históricas y la Rambla de Santa Mònica. Nou Barris arranca sus celebraciones con gigantes, pregón y una maratón gratuita de música electrónica impulsada por AMEBA en el parque Josep Maria Serra i Martí. El domingo, los conciertos continúan con grupos como Siderland, Roger Padrós y Gibert.
La Nit dels Museus vuelve a convertirse en uno de los grandes planes del sábado. Decenas de espacios culturales abrirán gratis hasta la una de la madrugada, entre ellos el MACBA, el Museu Picasso, el MNAC, el MOCO o el Museu de Ciències Naturals. Algunos espacios han preparado actividades especiales, como sesiones musicales, visitas comentadas y propuestas inmersivas que cambian por completo la experiencia habitual del museo.
También habrá oportunidad de entrar gratuitamente en lugares menos habituales, como el Castell de Montjuïc, el Palau Güell o Sant Pau. En algunos casos será necesario reservar previamente, especialmente en los espacios con más demanda.
Barcelona entra así en uno de esos fines de semana donde las fronteras entre ocio, cultura y vida de barrio prácticamente desaparecen. La ciudad se mueve entre tradiciones populares, cultura pop internacional y planes nocturnos que convierten plazas, museos y calles en puntos de encuentro hasta bien entrada la madrugada.