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Barcelona alcanza los 35 grados en plena ola de calor este miércoles

Barcelona vive este miércoles una de las jornadas más sofocantes de la semana. El calor ya se nota desde primera hora y la previsión apunta a máximas de hasta 35 grados en la ciudad, con aviso amarillo por altas temperaturas en el litoral barcelonés.

Foto por Below the Sky / Shutterstock / FOTODOM
Por · Barcelona ·

La madrugada ha vuelto a ser muy cálida, con mínimas alrededor de los 27 grados, lo que ha dejado poco margen para refrescar viviendas y calles. Antes incluso de media mañana, la sensación de bochorno ya condiciona desplazamientos, terrazas, colas en el transporte público y cualquier plan a pie.

El viento de garbí será uno de los protagonistas del día. Su entrada puede empujar aire seco y recalentado hacia la ciudad, disparando el termómetro en pocas horas y haciendo que el calor se note de forma más brusca, especialmente en barrios densos, avenidas con poco arbolado y zonas muy expuestas al asfalto.

La AEMET mantiene activo el aviso amarillo en el litoral de Barcelona hasta las 20:00 h, con temperaturas máximas que pueden alcanzar los 36 grados. En el prelitoral, el episodio será aún más intenso y algunos puntos pueden acercarse o superar los 40 grados, dentro de una jornada marcada por el aire cálido en buena parte de Catalunya.

El cielo se mantendrá en general despejado, aunque por la tarde pueden aparecer nubes altas y algún episodio tormentoso local. No se espera que eso alivie de forma clara la temperatura en Barcelona, donde el problema será la combinación de calor acumulado, humedad y una noche que volverá a ser difícil.

La recomendación pasa por adaptar el día al termómetro: evitar esfuerzos entre el mediodía y la tarde, beber agua con frecuencia, buscar sombra y prestar atención a personas mayores, niños pequeños, trabajadores al aire libre y vecinos que vivan solos. Los refugios climáticos y espacios con aire acondicionado vuelven a ser una opción útil.

El jueves debería llegar un primer respiro, aunque no será un cambio radical. La máxima bajará hasta unos 33 grados y la mínima seguirá cerca de los 26, de modo que el calor continuará presente, aunque con menos fuerza que este miércoles.

La escena deja una imagen muy clara del verano barcelonés actual: el calor ya no aparece solo como una molestia puntual, sino como un factor que organiza horarios, movilidad, descanso y salud. Este miércoles, la ciudad vuelve a funcionar al ritmo del sol, del garbí y de la búsqueda constante de sombra.

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Miriam Lado
Miriam Lado
Editora cultural, periodista
Publicado ID49170

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