El fenómeno comenzará alrededor de las 9.50 horas. La Luna irá avanzando sobre el disco solar hasta alcanzar el máximo a las 10.58, cuando quedará ocultada más de cuatro quintas partes de su superficie visible. Después, la silueta lunar se retirará lentamente hasta que el eclipse termine hacia las 12.11 horas.
La situación será muy diferente a la del eclipse de agosto de 2026, que llegó a Barcelona con el Sol ya muy bajo. En 2027, el máximo se producirá a media mañana, de modo que no será necesario buscar un horizonte completamente despejado para seguir el momento central. Azoteas, plazas amplias y espacios abiertos ofrecerán mejores condiciones que las calles estrechas entre edificios.
Quienes quieran exprimir el fenómeno dentro de Catalunya tendrán que mirar hacia el extremo sur. Alcanar estará entre los puntos privilegiados, con alrededor del 85,5% del Sol cubierto, y La Sénia rondará el 85,1%. Municipios próximos como Ulldecona y Godall, todos en el Montsià, también estarán mejor situados que Barcelona por su mayor cercanía a la franja de totalidad.
Eso sí, en ningún punto de Catalunya llegará a hacerse total. Para experimentar unos minutos con el Sol completamente tapado habrá que bajar hasta el sur de la Península: la franja de totalidad atravesará Ceuta y Melilla, casi toda la provincia de Cádiz, parte de Málaga y las zonas más meridionales de Granada y Almería.
La diferencia importa también a la hora de observarlo. En Barcelona y en el resto de Catalunya será imprescindible utilizar protección solar específica durante todo el eclipse, ya que en ningún momento el Sol desaparecerá por completo. Las gafas deben estar homologadas para observación solar; unas gafas de sol convencionales no protegen los ojos frente a la radiación.
El acontecimiento será el segundo capítulo de una sucesión excepcional de eclipses visibles desde España. Después del eclipse total del 12 de agosto de 2026 y del nuevo eclipse del 2 de agosto de 2027, el 26 de enero de 2028 llegará un eclipse anular, con el característico anillo luminoso alrededor de la Luna.
Para quienes no quieran salir de Catalunya, el mapa apunta claramente hacia las Terres de l’Ebre. Barcelona ofrecerá una ocultación superior al 80%, pero bastará desplazarse hacia el Montsià para ganar algunos puntos y contemplar un Sol todavía más reducido a media mañana. La clave, cuando llegue ese lunes de agosto, será más sencilla que en 2026: un cielo limpio, un lugar abierto y unas gafas homologadas.