El plato fuerte será el Congreso Mundial de la UIA, que se celebrará del 28 de junio al 2 de julio. Tres décadas después de acogerlo por primera vez, Barcelona se convierte en la única ciudad del planeta en repetir como sede. Un hito que refuerza su papel como referente en urbanismo, sostenibilidad y patrimonio.
La cita no solo busca debatir, sino también transformar. Se construirá una gran maqueta de Barcelona que mostrará la complejidad de su tejido urbano y, mediante un concurso internacional, diez medianeras de la ciudad serán rehabilitadas y convertidas en fachadas vivas, una por distrito, que cambiarán el paisaje urbano y mejorarán la eficiencia energética de los edificios.
Con exposiciones dedicadas a Picasso y a los grandes nombres de la arquitectura catalana, rutas alternativas para redescubrir barrios invisibles y talleres en los que niños y jóvenes diseñarán la ciudad del futuro, Barcelona aspira a dejar en 2026 no solo una agenda cultural histórica, sino un legado que permanecerá en sus calles durante generaciones.