Más de 1.300 obras transformarán 28 barrios de Barcelona en 2026. El foco estará en renovar ascensores y escaleras mecánicas. La inversión supera los 200 millones de euros. El plan busca mejorar la vida diaria y la movilidad urbana.
En 2026, Barcelona vivirá una transformación urbana sin precedentes que afectará de lleno a la vida cotidiana de miles de vecinos. El Ayuntamiento ha puesto en marcha un ambicioso plan que destinará más de 200 millones de euros a renovar, mantener y modernizar el espacio público en 28 barrios, con más de 1.300 actuaciones previstas solo este año. El objetivo es claro: mejorar la accesibilidad, la movilidad y la calidad de los entornos urbanos, especialmente en las zonas con mayores desniveles.
Uno de los ejes centrales será la modernización de ascensores y escaleras mecánicas, infraestructuras vitales para quienes viven en los barrios de montaña. El plan contempla que, para 2027, ninguna escalera mecánica supere los 20 años de antigüedad y todos los ascensores con más de 15 años hayan sido renovados. Esta apuesta supone la mayor inversión anual en este tipo de equipamientos, con 18,4 millones de euros destinados a garantizar su funcionamiento y fiabilidad.
Las obras no se limitan a la movilidad vertical. Desde 2025, ya se han renovado más de 220.000 metros cuadrados de asfalto, 38.000 de aceras y 25 kilómetros de riego, además de eliminar 11 kilómetros de cableado aéreo y 279 postes de madera. El plan también incluye la mejora de la red de alumbrado, la rehabilitación de puentes y la renovación de 10 kilómetros de alcantarillado, una distancia equivalente a toda la avenida Diagonal.
El alcalde Jaume Collboni ha subrayado que la inversión en este mandato igualará la suma de los tres anteriores, alcanzando los 435 millones de euros entre 2025 y 2027. El esfuerzo se concentrará en los barrios que más lo necesitan, como El Carmel, Roquetes, la Teixonera, Ciutat Meridiana o Vallbona, donde se renovará el 25% de las escaleras mecánicas y la mitad de los ascensores.
En 2026, los trabajos de sustitución y modernización de ascensores y escaleras mecánicas se centrarán en Sarrià-Sant Gervasi, Horta-Guinardó y Nou Barris. Se prevé reemplazar 11 grupos de escaleras mecánicas (24 unidades) y renovar 13 ascensores, además de actualizar la señalización informativa en toda la ciudad. El plan también refuerza el mantenimiento predictivo para reducir averías y agilizar las reparaciones, una demanda histórica de los vecinos de estos distritos.
El impacto de estas infraestructuras es tangible: solo en 2025, los 55 ascensores urbanos registraron 6,8 millones de viajes y las escaleras mecánicas, 20,9 millones de usos. La mejora de estos servicios permitirá una movilidad más cómoda y rápida, especialmente en zonas con pendientes pronunciadas.
Las actuaciones se extenderán a todos los distritos: Ciutat Vella, Eixample, Sants-Montjuïc, Les Corts, Sarrià-Sant Gervasi, Gràcia, Horta-Guinardó, Nou Barris, Sant Andreu y Sant Martí. Entre las intervenciones destacan la rehabilitación de aceras, pavimentaciones, renovación de mobiliario urbano, mejora de parques y jardines, actualización de la señalización y modernización del alumbrado. Además, se eliminarán barreras arquitectónicas y se mejorará la accesibilidad en cruces semaforizados y fuentes públicas.
El despliegue de este plan se organiza por barrios y en periodos acotados para minimizar molestias y maximizar los beneficios para los residentes. La gestión se apoya en una contratación pública innovadora y en la colaboración transversal entre diferentes áreas municipales.
El Plan Endreça continuará hasta 2027, con más de 3.000 actuaciones previstas y un presupuesto total de 435 millones de euros. Los vecinos pueden consultar el avance de las obras a través de un mapa interactivo disponible en la web municipal, que permite filtrar por barrio, distrito o tipo de intervención.
Las escaleras mecánicas y los ascensores urbanos de Barcelona han sido clave para conectar barrios situados en zonas elevadas y facilitar la vida diaria de quienes residen en áreas con fuertes pendientes. Desde su implantación, han transformado la movilidad peatonal y han permitido que personas mayores, familias y trabajadores accedan con mayor facilidad a servicios, transporte y comercios. La apuesta por su modernización y mantenimiento responde a una demanda constante de los vecinos y refuerza el compromiso de la ciudad con la accesibilidad y la calidad de vida urbana.