La vida nocturna de Barcelona en 2025 muestra una transformación notable: la violencia física y sexual en los locales de ocio ha descendido, pero la presencia de drogas y armas blancas va en aumento. Solo 20 de los 73 barrios concentran la mayor parte de la actividad nocturna que requiere vigilancia policial, destacando zonas como Vila Olímpica, Raval, Gòtic y Eixample.
Según datos recientes, las denuncias por agresiones sexuales han caído un 11,4 % respecto a 2024, siendo la mayoría tocamientos dentro o fuera de discotecas. Las peleas también han disminuido, con un descenso del 6,4 % en denuncias por lesiones dolosas. Sin embargo, las detenciones por peleas han subido un 17,7 %, gracias a la colaboración entre Mossos d’Esquadra, Guardia Urbana y seguridad privada, que alertan rápidamente al 112.
Las detenciones de hombres por agresiones a mujeres en discotecas han crecido un 8,1 %, impulsadas por protocolos que agilizan la respuesta policial. En paralelo, los incidentes con armas blancas han aumentado un 22 % en espacios de ocio nocturno. Aun así, la droga es más habitual que las armas: por cada denuncia por arma blanca, hay seis por tenencia de sustancias estupefacientes, con la cocaína y la marihuana en auge.
En total, los delitos denunciados en barrios con ocio nocturno han bajado un 12 %. Los hurtos han descendido un 12 % y los robos violentos un 14,8 %. Los Mossos han reforzado el patrullaje y las identificaciones, manteniendo antidisturbios de guardia por las noches para garantizar la seguridad.
Pese a la reducción de delitos, la percepción de inseguridad entre los barceloneses sigue siendo elevada y se mantiene como una de las principales preocupaciones ciudadanas en 2025.