La operación, impulsada por Redevco Iberian Ventures, combina grandes locales comerciales en las plantas inferiores con oficinas en los pisos superiores. El objetivo es claro: reactivar el edificio y aumentar el flujo de actividad en una de las calles más transitadas de la ciudad.
El impacto será directo en la experiencia de compra. Tres grandes espacios comerciales de unos 2.000 m² cada uno acogerán nuevas marcas, dos de ellas ya confirmadas aunque aún sin nombre. Esto anticipa un cambio en la oferta y en el tipo de público que frecuenta la zona.
El proyecto ha tardado en arrancar. Más de un año y medio de trámites han retrasado una operación que supera los 200 millones de euros entre compra y reforma. La propiedad descartó usos como hotel o vivienda de lujo para acelerar la puesta en marcha y centrarse en el comercio.
El edificio, conocido como Casa Jorba, tiene un peso simbólico importante. Representa más del 20% de la superficie comercial de la calle, por lo que su reapertura tendrá efecto inmediato en el dinamismo del entorno.
Portal de l’Àngel refuerza así su posición como uno de los ejes clave de Barcelona. Cuando un espacio de este tamaño vuelve a activarse, no solo cambia una fachada: cambia el flujo de personas, el consumo y el pulso comercial de toda la zona.
UPD: El proyecto ya tiene un nuevo avance administrativo: el Ayuntamiento de Barcelona ha dado luz verde a la licencia para acometer las obras de rehabilitación del edificio. La reforma convertirá el histórico inmueble de Can Jorba en un espacio de usos mixtos, con tres grandes locales comerciales y 17 oficinas, mientras que TK Maxx y Uniqlo aparecen como dos de los futuros operadores que ocuparán parte del edificio.