La cita, impulsada por 22@Network Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona, busca dar visibilidad a empresas emergentes y soluciones capaces de mejorar la vida en la ciudad. No se trata solo de tecnología llamativa, sino de proyectos que puedan tener impacto real en barrios, servicios públicos y actividad económica.
El Premio a la Innovación Disruptiva fue para fetaLife, una iniciativa que trabaja en una incubadora fetal líquida para bebés prematuros extremos. El proyecto plantea una tecnología de alto impacto médico, pensada para mejorar las posibilidades de supervivencia y desarrollo de neonatos en situaciones especialmente delicadas.
En sostenibilidad, el reconocimiento fue para Elohawk, una solución basada en inteligencia artificial y análisis geoespacial para detectar vertidos ilegales. Su aplicación permite identificar y monitorizar estos puntos con mayor precisión, facilitando que las administraciones actúen antes y con datos más claros.
El Premio Innovación Social e Impacto recayó en Spot4Dis, una herramienta que ayuda a personas con movilidad reducida a localizar plazas de aparcamiento disponibles. La propuesta combina datos, tecnología IoT y participación ciudadana para mejorar la accesibilidad y reducir el uso fraudulento de plazas reservadas.
También fue premiada Vaib en la categoría Innovación 22@. La empresa propone una aplicación que conecta compañías tecnológicas con el comercio local del barrio, con la intención de impulsar un consumo más consciente y reforzar la economía de proximidad en un distrito donde conviven oficinas, startups, vecinos y pequeños negocios.
Los premios se enmarcan en la estrategia municipal para consolidar Barcelona como capital europea de innovación y conocimiento. Esa ambición se conecta con el Plan Estratégico de Ciencia e Innovación 2024-2027, que busca acercar investigación, empresa y soluciones urbanas a los problemas cotidianos.
Estos galardones funcionan como una pequeña radiografía del futuro que quiere construir: más sostenible, más accesible y más conectada con el talento local. La clave estará en que estas ideas no se queden en el escenario de una gala, sino que puedan probarse, crecer y llegar a la vida diaria de la ciudad.