Barcelona lanza una ayuda de 600 € para quienes cambien su ciclomotor de gasolina por uno eléctrico. El Ayuntamiento facilita el desguace gratis y prepara 64 estaciones de baterías. El cambio arranca el 1 de marzo.
Barcelona da un paso decisivo hacia la movilidad eléctrica: el Ayuntamiento ofrece 600 € a quienes entreguen su ciclomotor de combustión y adquieran uno eléctrico. La medida, parte del Plan Clima 2030, busca reducir el ruido y la contaminación en una ciudad donde las motos forman parte del paisaje urbano.
Para acceder a la ayuda, es imprescindible desguazar el ciclomotor antiguo. El trámite se realiza sin coste en los depósitos de Barcelona de Serveis Municipals (BSM), donde se entrega el certificado necesario para solicitar la subvención. El objetivo es claro: eliminar los ciclomotores de gasolina antes de 2030.
La ayuda cubre entre el 16 % y el 40 % del precio de un ciclomotor eléctrico nuevo, según el modelo. El plan se dirige especialmente a los jóvenes, principales usuarios de estos vehículos, y pretende que nadie quede fuera de la transición energética.
El Ayuntamiento también invertirá cerca de 3 millones de euros en una red de 64 estaciones de intercambio de baterías. Inspirado en modelos de éxito como el de Taiwán, este sistema permitirá cambiar una batería descargada por una llena en segundos, eliminando la espera de la recarga tradicional.
El programa arranca oficialmente el 1 de marzo. Desde esa fecha, quienes compren un ciclomotor eléctrico podrán solicitar la ayuda. Si tienes un ciclomotor de 49cc en el garaje, puede que este sea el momento de decirle adiós al humo y al ruido.