El Ayuntamiento lanza ayudas inéditas para comunidades que quieran blindar sus edificios frente a los pisos turísticos. El trámite será subvencionado. La medida busca proteger la convivencia y el uso residencial. Solicitudes abiertas desde el 27 de febrero.
Las comunidades de vecinos de Barcelona podrán recibir hasta 2.500 € si deciden impedir legalmente la llegada de nuevos pisos turísticos a sus edificios. El Ayuntamiento activa este viernes una línea de subvenciones que cubre los costes de modificar los estatutos internos, una medida que puede cambiar el día a día de muchos bloques de la ciudad.
El consistorio destina 100.000 € a esta iniciativa, nacida de un acuerdo con ERC, para que los residentes tengan herramientas reales frente a la proliferación de alojamientos turísticos. El objetivo es claro: facilitar que los vecinos puedan blindar sus fincas y evitar que la convivencia se vea alterada por la actividad turística.
Las ayudas cubrirán la mitad de los gastos de redacción de nuevos estatutos, hasta un máximo de 2.500 €. Si la comunidad ya cuenta con normas y solo necesita adaptarlas para incluir el veto, la subvención será de hasta 1.500 euros. Solo podrán optar a estas ayudas las fincas que aprueben los cambios en junta de propietarios a partir del 1 de marzo de 2025.
Para acceder a la subvención, los vecinos deberán incluir en sus estatutos la prohibición expresa de pisos turísticos y otras actividades económicas que puedan alterar la paz del edificio. Además, el texto deberá ajustarse al modelo oficial pactado por el Ayuntamiento y las cámaras de propiedad. Un requisito clave será inscribir la modificación en el Registro de la Propiedad, lo que garantiza que el veto tenga efecto ante futuros compradores. También será necesario que la comunidad esté al día con la Seguridad Social y Hacienda.
El plan reserva 36.000 € adicionales para administradores de fincas y asesores jurídicos que gestionen con éxito estos trámites. Así, no solo los vecinos se benefician: los profesionales que acompañen el proceso también recibirán apoyo económico.
La estrategia cuenta con el respaldo de entidades clave como el Colegio de Administradores de Finques de Barcelona-Lleida y la Cámara de la Propiedad Urbana, que impulsarán campañas informativas para animar a los propietarios a proteger el uso residencial de sus viviendas frente a la presión turística.
El fenómeno de los pisos turísticos ha transformado la vida en muchos barrios de Barcelona en la última década. La convivencia entre residentes y visitantes ha generado tensiones, especialmente en zonas céntricas y costeras. Las comunidades de vecinos, tradicionalmente centradas en la gestión interna, han pasado a ser actores clave en la defensa del tejido residencial. Esta nueva línea de ayudas refuerza su papel y abre la puerta a una mayor implicación vecinal en el futuro urbanístico de la ciudad.