En Barcelona ciudad predominará el tiempo estable durante buena parte de la tarde, con temperaturas cercanas a los 30 grados y una elevada sensación de bochorno debido a la humedad. Sin embargo, el aumento de la nubosidad a partir de media tarde podría dejar algún chubasco aislado o tormenta puntual, aunque el riesgo es considerablemente menor que en las comarcas del interior.
La situación será más complicada en el interior de la provincia y en el Prepirineo, donde AEMET prevé tormentas localmente fuertes, capaces de descargar abundante lluvia en poco tiempo y venir acompañadas de granizo y rachas intensas de viento. Las precipitaciones serán muy irregulares, por lo que algunas localidades pueden registrar tormentas intensas mientras otras apenas notan el cambio.
En el litoral continuará soplando viento flojo, con la habitual brisa marina durante la tarde, lo que ayudará a suavizar ligeramente las temperaturas. Aun así, la humedad seguirá siendo elevada y mantendrá una sensación térmica superior a la que marcan los termómetros.
Quienes tengan previsto desplazarse hacia zonas de montaña o realizar actividades al aire libre en el interior de Catalunya deberían mantenerse atentos a la evolución del tiempo. Las tormentas pueden formarse con rapidez y provocar cambios bruscos en las condiciones meteorológicas durante las últimas horas del día.
El episodio confirma el contraste habitual del verano catalán: mientras la costa mantiene un ambiente predominantemente estable, el calor acumulado favorece el desarrollo de tormentas en el interior durante las tardes. Esta diferencia puede modificar los planes de quienes se desplazan entre Barcelona y otras comarcas, especialmente en jornadas con fuerte inestabilidad atmosférica.