La iniciativa, impulsada por la Fundació BIT Habitat, pone el foco en ideas que mejoren la sostenibilidad, la accesibilidad y la gestión del parque residencial. No se trata solo de teoría: los proyectos seleccionados se probarán en entornos reales de la ciudad.
El reto está abierto a un perfil amplio. Pueden participar desde startups y pymes hasta universidades, cooperativas o centros de investigación. Se buscan propuestas aplicables, escalables y capaces de generar impacto a corto plazo.
La convocatoria cuenta con 500.000 euros de presupuesto. Cada proyecto podrá recibir hasta 80.000 euros, cubriendo gran parte de los costes. Además, los finalistas tendrán la oportunidad de desarrollar sus ideas y validarlas sobre el terreno.
El movimiento responde a un problema cada vez más visible. El acceso a la vivienda sigue tensionado y obliga a explorar nuevas fórmulas, desde la construcción industrializada hasta el uso de datos para gestionar mejor los recursos.
Barcelona apuesta así por abrir el proceso a la innovación. Cuando las soluciones se prueban en la propia ciudad, el impacto deja de ser teórico y empieza a transformar la forma en que se vive, se construye y se accede a la vivienda.