El plan prevé la construcción de 548 viviendas, de las cuales 500 serán de alquiler asequible, además de nuevos servicios como un CAP, un polideportivo y la ampliación de equipamientos educativos. También se abrirán nuevas plazas y ejes peatonales que sumarán miles de metros cuadrados de espacio público.
Uno de los objetivos clave es integrar el recinto ferial en la ciudad. Para ello, se reurbanizará la avenida Reina Maria Cristina priorizando al peatón y se reorganizarán los pabellones bajo criterios de sostenibilidad y protección patrimonial.
Entre las novedades destaca un nuevo palacio multifuncional diseñado por el arquitecto Smiljan Radić, que incluirá una gran pasarela ajardinada abierta a la ciudad. También se transformará el Pavelló del Vestit con un proyecto del estudio Bjarke Ingels Group junto a MIAS Arquitectura.
El ámbito cultural también se verá reforzado con la ampliación del Museu Nacional d'Art de Catalunya y la conversión de espacios históricos en un gran centro de congresos, ampliando el papel de Montjuïc como polo cultural y económico.
Más allá de las cifras, el proyecto redefine cómo se vive esta parte de Barcelona. La apertura de Fira Montjuïc al entorno busca dejar atrás un modelo cerrado para dar paso a un espacio más accesible, verde y conectado con la vida cotidiana, donde vivienda, cultura y actividad económica conviven en un mismo eje urbano.