La propuesta, presentada por el alcalde Jaume Collboni, pasa por abrir antes de final de año un debate con la Generalitat sobre la creación de un derecho de tanteo y retracto para este tipo de establecimientos. La idea es que las administraciones puedan intervenir antes de que los inmuebles pasen a manos de otros compradores.
El objetivo se centra especialmente en los ejes comerciales más expuestos a la presión inmobiliaria y al turismo. En estos puntos, muchos negocios tradicionales han desaparecido en los últimos años al no poder asumir el incremento de los alquileres o al venderse los locales a nuevos operadores.
El plan no se limita a la compra de inmuebles. El grupo municipal del PSC también llevará al pleno una propuesta para reclamar al Gobierno central cambios en la Ley de Arrendamientos Urbanos que permitan regular los alquileres de los comercios de proximidad y de los establecimientos considerados emblemáticos.
La intención es abrir herramientas similares a las existentes en otros ámbitos para evitar que las subidas de renta obliguen a cerrar negocios con décadas de historia. El Ayuntamiento sostiene que la continuidad de estos establecimientos depende, en muchos casos, más del precio del local que de la marcha del negocio.
Collboni considera que los planes de usos han servido para ordenar parte de la actividad comercial, pero no han impedido la desaparición de tiendas tradicionales. Por eso plantea combinar la planificación urbanística con nuevas medidas de protección económica y patrimonial.
La propuesta llega en un momento en el que numerosas asociaciones de comerciantes alertan del relevo constante de negocios en barrios como el Gòtic, el Born, el Eixample o Gràcia. La pérdida de establecimientos históricos preocupa tanto por su valor económico como por el papel que desempeñan en la identidad de cada barrio.
El proyecto todavía necesita cambios legales y acuerdos entre distintas administraciones antes de convertirse en una realidad. La medida deja abierto un debate sobre hasta dónde debe llegar la intervención pública para conservar el comercio tradicional en una ciudad donde la presión inmobiliaria sigue transformando el paisaje urbano.