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Barcelona empieza la semana con calor de verano y noches cada vez más difíciles

Barcelona empieza la semana con una sensación clara: mayo se está comportando ya como un mes de verano. El lunes llega con sol, algo de calima y máximas alrededor de los 28 grados, una temperatura algo más contenida que en el interior de Catalunya, pero suficiente para cambiar rutinas, ropa y planes al aire libre.

Foto por Nikonysta / Shutterstock / FOTODOM
Por · Barcelona ·

El mar ayudará a frenar un poco el ascenso durante las horas centrales del día. Aun así, la ciudad no se librará del calor. En barrios densos y con poco verde, como partes del Eixample, Sant Antoni o el Raval, la sensación será más pesada, especialmente a partir del mediodía y durante la primera parte de la tarde.

La noche será uno de los puntos más incómodos. Las mínimas se moverán en torno a los 18 grados este lunes y martes, pero varios puntos de la trama urbana ya rozan el umbral de noche tropical, que se alcanza cuando el termómetro no baja de los 20 grados. Betevé ya advertía estos días de que Barcelona está cada vez más cerca de registrar las primeras mínimas tropicales de la temporada.

El martes mantendrá la misma línea, con sol, ambiente seco y máximas cercanas a los 29 grados. El verdadero salto llegará a partir del miércoles, cuando la mínima podría situarse ya cerca de los 20 grados y la máxima subir hasta los 31. El jueves apunta a ser el día más duro de la semana, con unos 32 grados y una noche claramente más cálida.

El episodio no parece pasajero. La previsión apunta a varios días de estabilidad, con pocas nubes y temperaturas altas también el viernes. Un potente anticiclón en Europa favorecerá este bloqueo cálido, con máximas por encima de lo habitual y noches cada vez más suaves en buena parte del continente. En Barcelona, la costa suavizará los extremos, pero no evitará la sensación de calor persistente.

Para quienes puedan elegir horarios, lo más cómodo será concentrar recados, deporte o paseos largos a primera hora de la mañana. Al mediodía y por la tarde convendrá buscar sombra, hidratarse y no confiarse con terrazas o trayectos largos al sol, porque el calor llega antes de lo que muchos esperaban.

La parte más delicada estará en el descanso. Las noches tropicales ya no son una rareza en Barcelona y cada año aparecen antes o duran más. Cuando la ciudad no consigue enfriarse de madrugada, dormir peor deja de ser una molestia menor: afecta al ánimo, al trabajo, a las personas mayores y a quienes viven en pisos mal ventilados. Esta semana no traerá un golpe extremo de calor, pero sí otro aviso bastante claro de cómo se está alargando el verano urbano.

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Miriam Lado
Miriam Lado
Editora cultural, periodista
Publicado ID48546

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