La calima vuelve a teñir el cielo de Barcelona. El aire será muy desfavorable y la visibilidad, limitada. El viento y el mar alterado complicarán la jornada. Las lluvias, si llegan, traerán barro. Consulta cómo afectará a tu día.
Este martes, Barcelona se enfrenta a una jornada marcada por la calima intensa y una calidad del aire que roza niveles muy desfavorables. Desde primera hora, el polvo en suspensión ensuciará el cielo y dificultará la visibilidad, afectando tanto a quienes se desplacen por la ciudad como a quienes tengan previsto realizar actividades al aire libre.
Durante la madrugada y las primeras horas, no se descartan chubascos débiles que, en caso de aparecer, llegarán acompañados de barro, dejando huella en calles, vehículos y terrazas. A medida que avance el día, se abrirán algunos claros, pero la sensación de ambiente cargado persistirá.
El viento soplará con fuerza en cualquier punto de Barcelona, obligando a extremar precauciones en desplazamientos y zonas abiertas. El mar también mostrará su peor cara, con olas que podrán alcanzar hasta dos metros, complicando la situación en el litoral y desaconsejando actividades náuticas.
Las temperaturas apenas variarán respecto a días anteriores, manteniéndose en valores habituales para la época. Sin embargo, la combinación de polvo, viento y mar alterado hará que la jornada resulte especialmente incómoda para muchos barceloneses.
La situación atmosférica responde a una Dana situada al sur de la península, que favorece la llegada de polvo sahariano y genera inestabilidad en buena parte del país. En Barcelona, el fenómeno se traduce en cielos turbios y un ambiente poco saludable, especialmente para personas sensibles a la contaminación.
La calima, habitual en episodios de viento del sur, transforma el paisaje urbano y obliga a adaptar rutinas: ventilar menos, protegerse al salir y estar atentos a posibles avisos de las autoridades. Este fenómeno, aunque pasajero, recuerda la vulnerabilidad de la ciudad ante los cambios bruscos del clima y la importancia de seguir las recomendaciones para minimizar riesgos.