El AMB lanza un ambicioso programa para reducir la contaminación en 36 municipios. El plan incluye nuevas Zonas de Bajas Emisiones y un censo ambiental. Se prioriza la salud y la calidad de vida urbana. Cambios que afectarán a la movilidad y el día a día.
La calidad del aire en Barcelona y su área metropolitana está a punto de experimentar un giro decisivo. El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha dado luz verde a un programa que promete transformar la manera en que respiramos en los 36 municipios que la integran. Este plan, que se extiende hasta 2030, introduce 53 acciones concretas para monitorizar y reducir la contaminación atmosférica, con efectos directos en la vida cotidiana de quienes viven, trabajan o estudian en la ciudad.
Entre las novedades más destacadas figura la creación de un censo ambiental que permitirá conocer en detalle las fuentes de emisión y dispersión de contaminantes, especialmente en zonas industriales. Además, se prevé la implantación de nuevas Zonas de Bajas Emisiones municipales, lo que supondrá restricciones adicionales al tráfico y cambios en la movilidad urbana.
El programa, alineado con las recomendaciones de la OMS y la Unión Europea, no se limita a la vigilancia. Incluye estudios sobre el impacto de la contaminación en la salud, analizando la mortalidad y morbilidad asociadas al aire que respiramos. También se evaluará cómo afectan las nuevas infraestructuras viarias, como autopistas y nudos de conexión, a la calidad del aire en los barrios.
La estrategia contempla la colaboración con el puerto y el aeropuerto para mejorar su eficiencia energética, dos focos clave de emisiones en la metrópolis. Además, el AMB apoyará a los ayuntamientos en la evaluación de la calidad del aire en entornos escolares y pondrá en marcha campañas educativas como “Los vigilantes del aire” para sensibilizar a la ciudadanía desde edades tempranas.
El Programa Metropolitano de Calidad del Aire 2030 nace tras un proceso participativo que ha involucrado a múltiples actores locales, buscando consensuar una hoja de ruta eficaz y realista. El objetivo es claro: lograr un aire más limpio y saludable para todos los habitantes del área metropolitana, en línea con los estándares europeos más exigentes.
El Área Metropolitana de Barcelona, conocida por coordinar servicios esenciales como el transporte público y la gestión de residuos, juega un papel clave en la transformación urbana de la ciudad y su entorno. Su capacidad para impulsar políticas ambientales conjuntas ha sido determinante en la mejora de la movilidad y la sostenibilidad en la última década. Ahora, con el nuevo programa de calidad del aire, el AMB refuerza su compromiso con la salud pública y el bienestar de más de tres millones de personas.