Registro abierto 23 mar-27 abr (5 semanas): online AQUÍ
A partir del 27 de abril, las cámaras de Via Laietana sancionarán con 90 euros a quienes circulen sin permiso en sentido ascendente. El Ayuntamiento abre un periodo de registro para vecinos y autorizados. Cambios clave en la movilidad del centro.
La movilidad en el corazón de Barcelona cambia de forma radical: desde el 27 de abril, cualquier vehículo que suba por Via Laietana sin autorización recibirá una multa automática de 90 euros. Las nuevas cámaras de control ya están instaladas y listas para detectar infracciones en el carril ascendente, reservado solo para colectivos específicos.
El Ayuntamiento ha iniciado una campaña informativa para que vecinos y personas autorizadas puedan registrar sus matrículas con antelación. Desde el 23 de marzo y durante cinco semanas, quienes residan en los barrios del Gòtic, Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera y la Barceloneta, así como empresas y particulares con derecho a circular, pueden gestionar su permiso online, presencialmente o por teléfono.
El acceso en sentido montaña queda restringido a autobuses urbanos (líneas V15, 47 y el bus de barri 120), taxis, servicios de emergencia, residentes empadronados, personas con movilidad reducida con plaza en la zona, usuarios de aparcamientos y clientes de talleres, hoteles y pensiones del área. Además, los vehículos de reparto solo podrán acceder hasta la plaza d'Antoni Maura en franjas horarias muy concretas.
Durante las próximas semanas, los hogares de los barrios afectados recibirán información detallada sobre cómo tramitar la autorización. El objetivo municipal es evitar sanciones innecesarias y garantizar que quienes realmente necesitan circular puedan hacerlo sin problemas.
Via Laietana, una de las arterias más emblemáticas de Barcelona, ha sido objeto de una profunda transformación urbana en los últimos años. El rediseño prioriza el transporte público y la movilidad local, buscando reducir el tráfico privado y mejorar la calidad del aire en el centro histórico. Esta vía conecta el mar con el Eixample y atraviesa barrios con una intensa vida cultural y comercial, lo que la convierte en un punto estratégico para la movilidad y la convivencia urbana.