El Ayuntamiento de Barcelona activa la alerta por mal estado del mar el 21 de enero. Se prohíbe el acceso a playas y espigones. La Guardia Urbana refuerza la vigilancia en el litoral. Descubre las medidas y recomendaciones clave.
El Ayuntamiento de Barcelona ha elevado el nivel de alerta del Pla Bàsic d’Emergència Municipal debido al mal estado del mar. Tras una fase de emergencia activada el martes por la mañana, la ciudad pasa ahora a fase de alerta, motivada por la mejora de las previsiones meteorológicas y la reducción de la altura de las olas.
La alerta se mantiene activa cuando existe un aviso por oleaje peligroso, con alta probabilidad de olas superiores a 2,5 metros. Esta situación supone un riesgo tanto para las personas como para el mobiliario urbano del litoral barcelonés.
Como medida preventiva, el consistorio recomienda extremar la precaución y evitar acercarse a las playas. Además, se recuerda la prohibición de acceder a los espigones y de bañarse mientras ondea la bandera roja, presente en todas las playas de la ciudad.
La Guardia Urbana ha intensificado su presencia en la zona costera, bloqueando el paso a espigones y áreas donde rompen las olas, con el objetivo de minimizar riesgos para la ciudadanía.
Durante la alerta por mal estado del mar, se insiste en no acercarse a playas, escolleras ni paseos marítimos. Por seguridad, está prohibido entrar al agua y acceder a los espigones hasta nuevo aviso.