El objetivo del evento, impulsado por el Ministerio de Transformación Digital, es avanzar hacia un marco que combine innovación y protección de derechos. La idea es clara: garantizar que el desarrollo de la inteligencia artificial no se desligue de principios éticos ni del impacto real en las personas.
Durante las jornadas se analizarán riesgos, oportunidades y propuestas para evitar un uso descontrolado de estas tecnologías. El debate incluirá cómo proteger derechos fundamentales en entornos digitales y cómo adaptar las normativas a un contexto que evoluciona a gran velocidad.
La cita, programada para el 13 y 14 de mayo en la Llotja del Mar, refuerza el papel de Barcelona como polo tecnológico en el sur de Europa y como espacio de encuentro para debates globales. La ciudad, que ya concentra empresas, talento y eventos del sector, busca consolidar su posición en un ámbito cada vez más estratégico.
Para los ciudadanos, este tipo de encuentros no es ajeno: influye en cómo se regulan herramientas digitales que afectan al trabajo, la privacidad o los servicios públicos. Las decisiones que se impulsen aquí pueden marcar desde el uso de la inteligencia artificial en la administración hasta su presencia en la vida cotidiana. Tras el evento, el foco estará en las conclusiones y en cómo se trasladan a políticas concretas. Barcelona se juega no solo su posicionamiento internacional, sino también su capacidad para liderar un modelo tecnológico que impacte directamente en la vida urbana.