La intervención se centrará en el claustro y en la fachada de la calle Hospital, dos zonas afectadas por el paso del tiempo y por el uso intenso del recinto. El proyecto prevé limpiar la piedra, reforzar elementos arquitectónicos, renovar cubiertas y retirar instalaciones añadidas que no forman parte del diseño original.
No es una reforma aislada. El Ayuntamiento ya había planteado una transformación más amplia del antiguo hospital para convertirlo en un gran pulmón cultural del Raval, con actuaciones que afectan a unos 12.000 metros cuadrados y que se enmarcan en un plan de largo recorrido para abrir mejor el conjunto al barrio.
El edificio tiene peso de sobra para justificar la intervención. Levantado a partir de 1414, fue durante siglos el gran complejo hospitalario de Barcelona y se organizó alrededor de un claustro gótico que todavía hoy marca la personalidad del recinto. También forma parte de la historia de Gaudí: el arquitecto fue trasladado allí tras ser atropellado por un tranvía en 1926 y murió en el hospital tres días después.
La empresa encargada de las obras será Natur System, seleccionada tras el concurso público. Según el calendario previsto, la restauración del claustro debería completarse en seis meses y la de la fachada en siete, lo que permitiría ver cambios antes de que termine el año si no hay retrasos.
El antiguo hospital no es solo patrimonio. Hoy conviven allí instituciones como la Biblioteca de Catalunya, la Biblioteca Sant Pau-Santa Creu, espacios culturales, jardines y equipamientos que forman parte de la vida cotidiana del Raval. Esa mezcla explica por qué la reforma importa más allá de la arquitectura: puede mejorar un lugar que ya funciona como paso, refugio, sala de lectura, escenario y punto de encuentro.
La zona arrastra además una tensión evidente entre valor histórico, degradación y presión urbana. Los jardines de Rubió i Lluch llevan años pidiendo una mirada más cuidada, y la mejora del antiguo hospital puede ayudar a coser mejor este tramo del barrio con la plaza de la Gardunya, la Boqueria y los equipamientos culturales cercanos.
Para el Raval, la obra tiene algo de reparación pendiente. No basta con conservar una fachada bonita si el entorno no invita a quedarse, leer, pasear o participar en la vida cultural del barrio. Si la rehabilitación consigue abrir mejor el conjunto y hacerlo más amable para vecinos y visitantes, el antiguo Hospital de la Santa Creu dejará de ser solo un monumento con historia: volverá a sentirse como una pieza viva del centro de Barcelona.
UPD: La transformación cultural del Raval suma una nueva pieza con el inicio de la rehabilitación del antiguo Hospital de la Santa Creu. El Ayuntamiento ha puesto en marcha la primera fase de las obras, con una inversión de más de dos millones de euros para restaurar la fachada y el claustro del conjunto histórico. La actuación busca recuperar elementos originales del edificio y mejorar su entorno, en conexión con otros espacios clave del barrio como la Gardunya y los jardines del Doctor Fleming. La previsión municipal es que los trabajos estén terminados durante el primer trimestre de 2027.