El Ayuntamiento ya ha sacado a licitación un contrato de cerca de 27 millones de euros con vigencia hasta 2032. Además de instalar los dispositivos, el proyecto incluye la creación de una nueva sala de control y otra de coordinación de crisis en las dependencias de la Guardia Urbana, así como el mantenimiento del sistema durante cinco años.
Del total de cámaras previstas, 488 estarán destinadas a tareas de seguridad ciudadana y 127 al control de la circulación. Si se cumplen los plazos, el contrato quedará adjudicado antes de finalizar este año y los primeros equipos empezarán a colocarse durante los primeros meses de 2027. La implantación será progresiva hasta completar toda la red.
El nuevo sistema permitirá a la Guardia Urbana disponer de una visión más amplia de la ciudad y reforzar la vigilancia en zonas donde no es posible mantener presencia policial permanente. La intención es facilitar una respuesta más rápida ante incidencias y mejorar la coordinación de los servicios de emergencia.
La videovigilancia se ha convertido en una herramienta cada vez más habitual en las ciudades para apoyar las labores policiales y gestionar la movilidad. En Badalona, este despliegue situará al municipio entre los que cuentan con una red más extensa de cámaras urbanas en Catalunya, dentro de una estrategia que combina tecnología, presencia policial y renovación de los sistemas de seguridad pública.