El equipamiento ocupará dos plantas en la parte baja de un edificio situado entre la Rambla de Sant Joan y la avenida de Lloreda. La entrada principal estará precisamente en el paseo del Riu Corb, lo que permitirá integrar la biblioteca en la vida cotidiana del barrio y facilitar su acceso desde las calles próximas.
La actuación no se limitará al interior del edificio. El entorno de la entrada será reurbanizado para crear una plaza nueva, con la intención de ganar un espacio abierto para el encuentro vecinal y prolongar hacia la calle la actividad que genere la futura biblioteca.
El proyecto entra ahora en una fase de exposición pública durante 30 días hábiles. En ese periodo, vecinos y entidades podrán presentar alegaciones o sugerencias antes de que la propuesta continúe su recorrido administrativo.
Si este trámite no obliga a introducir modificaciones importantes, el siguiente paso será sacar las obras a licitación. La apertura todavía no tiene una fecha concretada, pero la aprobación del proyecto acerca un equipamiento largamente esperado por el barrio.
La nueva biblioteca está planteada como algo más que un espacio para consultar o llevarse libros. Los equipamientos de este tipo han ido incorporando talleres, actividades familiares, zonas de estudio y recursos tecnológicos, funciones que los convierten en lugares de uso cotidiano para públicos muy distintos.
Para Lloreda, la operación tendrá además un efecto directo sobre el espacio urbano. La combinación de biblioteca y plaza puede generar un nuevo punto de actividad alrededor de la Rambla de Sant Joan y la avenida de Lloreda, en una zona donde el nuevo equipamiento permitirá concentrar propuestas culturales y vida vecinal.
La obra deja así dos transformaciones ligadas entre sí: un servicio público moderno dentro del edificio y una nueva plaza a sus puertas. Si el proyecto supera ahora el periodo de alegaciones sin grandes cambios, Lloreda estará un paso más cerca de estrenar ambos espacios.