La intervención supera los dos millones de euros y busca algo más que restaurar piedra antigua. El proyecto forma parte de una transformación más amplia del entorno, con nuevos espacios públicos, mejoras urbanas y futuros equipamientos culturales que pueden cambiar la forma en que vecinos, estudiantes, visitantes y usuarios atraviesan esta zona del Raval.
Las obras del claustro cuentan con un presupuesto de más de 1,3 millones de euros. Los trabajos se centran en consolidar las bóvedas y los arcos, limpiar la piedra, renovar la cubierta y reforzar la estructura de un espacio de más de 2.400 metros cuadrados repartidos en varios niveles.
Los primeros movimientos ya se han notado en los Jardins de Rubió i Lluch, donde se ha protegido el arbolado y se han retirado elementos antiguos antes de iniciar las tareas más visibles de restauración. La prioridad es garantizar la estabilidad del conjunto sin perder el carácter histórico de un lugar por el que pasan cada día vecinos, estudiantes y usuarios de los equipamientos cercanos.
En paralelo, también avanza la restauración de la fachada principal del recinto. En este caso, la inversión supera los 700.000 euros y afecta a 1.089 metros cuadrados. La actuación incluye limpieza, consolidación, reposición de elementos arquitectónicos y restauración del grupo escultórico del acceso con piedra de Montjuïc.
Durante las obras, el acceso principal se mantiene protegido y el paso de peatones y vehículos continúa garantizado. La intención es que la rehabilitación avance sin romper por completo el funcionamiento diario de un entorno muy transitado, situado entre equipamientos culturales, centros educativos, la Boqueria y la Rambla.
Las dos actuaciones se desarrollan al mismo tiempo y está previsto que terminen a principios del próximo año. El calendario encaja con otras piezas de una operación urbana más amplia que quiere reforzar el eje cultural y ciudadano alrededor del antiguo hospital.
Uno de los cambios más importantes será la renovación de los jardines del Doctor Fleming y de la plaza de la Gardunya. La intervención abarca más de 4.600 metros cuadrados e incluye nuevo arbolado, mobiliario urbano y una zona de juegos infantiles, con el objetivo de hacer más amable un espacio que durante años ha funcionado más como zona de paso que como lugar de estancia.
El entorno también se prepara para otras transformaciones. La futura reforma del Mercat de la Boqueria, prevista a partir de 2026, coincidirá con la reurbanización de la Rambla. Además, se abrirá un paso para conectar los jardines interiores del hospital con la plaza de la Gardunya, mejorando la continuidad peatonal del barrio.
La antigua guardería del recinto se transformará en una ampliación de la Escola Massana, reforzando el vínculo entre patrimonio, formación artística y vida cultural. En una segunda fase, se prevé rehabilitar más de 12.000 metros cuadrados del antiguo hospital para acoger una biblioteca de distrito y ampliar la Biblioteca de Catalunya.
Fundado en el siglo XV, el Hospital de la Santa Creu es uno de los grandes conjuntos históricos de Barcelona. Su rehabilitación llega en un momento clave para el Raval, un barrio donde cada mejora urbana se lee también en clave de convivencia, acceso a la cultura y recuperación del espacio público.
La obra no cambiará el barrio de un día para otro, pero sí puede ayudar a ordenar uno de sus puntos más simbólicos. Si el proyecto avanza como está previsto, el antiguo hospital dejará de ser solo un monumento atravesado por la ciudad y ganará peso como espacio vivo, abierto y útil para quienes viven, estudian y se mueven cada día por el Raval.