Día Mundial del Hombre del Tiempo
La figura del presentador del tiempo ocupa un curioso lugar en la vida pública: es, a la vez, la voz cotidiana de la previsión y el mensajero de aquello que no podemos controlar. El Día Mundial del Hombre del Tiempo —que, pese al nombre, celebra también a las meteorólogas y comunicadoras— recuerda el nacimiento de John Jeffries, uno de los pioneros de la observación atmosférica en el siglo XVIII.
Más allá de la simpatía o las bromas sobre los pronósticos fallidos, el trabajo de estos profesionales es un eslabón esencial entre la ciencia y la ciudadanía. Son quienes traducen datos complejos en narraciones comprensibles, quienes ayudan a preparar el día, a prever riesgos, a entender el entorno que habitamos. En ellos confluyen meteorología, divulgación y una cierta teatralidad que hace que el clima forme parte de la conversación diaria.
Día Mundial de la Nutella
El 5 de febrero, el mundo se rinde a un símbolo global del placer sencillo: la Nutella. Esta crema nacida en el norte de Italia tras la Segunda Guerra Mundial —cuando la escasez obligó a mezclar cacao con avellanas— se convirtió con el tiempo en un alimento emocional, ligado a desayunos familiares, meriendas escolares y momentos de indulgencia compartida.
La efeméride nació por iniciativa de la bloguera Sara Rosso, que decidió celebrar esta devoción colectiva dedicándole un día entero. Hoy la Nutella atraviesa fronteras, modas y generaciones. Su historia, entre la invención obligada y la expansión industrial, habla también de cómo un producto puede transformarse en icono cultural. Este día es una invitación a la memoria sensorial: a ese gesto de untar, a ese aroma cálido que tantas personas reconocen sin dudar.
Día Mundial de la Lectura en Voz Alta
Leer en voz alta es uno de los actos culturales más antiguos: antes que lectores solitarios, fuimos oyentes reunidos alrededor de una voz. La organización LitWorld recuperó ese espíritu en 2010 al instituir el Día Mundial de la Lectura en Voz Alta, celebrado cada primer miércoles de febrero. Su propósito es recordar que la alfabetización no es solo un derecho, sino una herramienta para construir comunidad.
La lectura en voz alta transforma un texto en un puente. Refuerza la memoria, estimula la imaginación y crea un espacio compartido donde cada timbre revela un matiz distinto. En escuelas, bibliotecas y hogares, este día reúne a niños, jóvenes y adultos en torno a historias que cobran vida. Es también un homenaje a la enseñanza, a la narración oral y al poder de la palabra dicha, que nos acompaña desde la infancia hasta la madurez.
Día de la Constitución Mexicana
Para México, el 5 de febrero es una fecha solemne: la Constitución de 1917, fruto de la Revolución Mexicana, es un documento que cambió la historia del país y que aún hoy define su vida política y social. Considerada pionera en su tiempo, incorporó derechos laborales, reformas agrarias y principios de justicia social que influirían posteriormente en otras naciones.
La celebración es cívica y reflexiva. En escuelas, plazas y edificios públicos, se iza la bandera y se organizan actos que recuerdan la vigencia de los ideales consagrados en Querétaro. Pero también es un día para pensar en los desafíos actuales: la necesidad de cumplir y actualizar los principios constitucionales, de fortalecer las instituciones y de garantizar que los derechos escritos se conviertan en realidades tangibles para todos los ciudadanos.
Semana Mundial de la Armonía Interconfesional
(1–7 de febrero)
En medio de estas celebraciones, la Semana Mundial de la Armonía Interconfesional continúa recorriendo distintos rincones del planeta. Su mensaje es claro: sin diálogo no hay convivencia, y sin convivencia no hay paz posible. La iniciativa, impulsada por la ONU desde 2011, propone encuentros, debates y actividades que buscan tender puentes entre comunidades religiosas diversas.
La semana recuerda que la espiritualidad —en cualquiera de sus formas— puede ser un factor de unión, no de división. Promueve el respeto mutuo y la construcción de una ética compartida basada en la dignidad humana. Frente a un mundo donde los conflictos identitarios siguen ocupando titulares, esta invitación a escucharse se vuelve más urgente que nunca.