Día Internacional de la Planificación Familiar
El Día Internacional de la Planificación Familiar recuerda que la maternidad y la paternidad no deberían ser fruto del azar, sino de una elección consciente. Planificar no significa solo controlar la natalidad: implica educación sexual, acceso a métodos anticonceptivos seguros, prevención de infecciones de transmisión sexual, acompañamiento antes y durante el embarazo y atención a la infertilidad.
Este derecho, sin embargo, no está garantizado para todas las personas. Millones de mujeres y familias en el mundo siguen sin acceso real a anticonceptivos modernos, ya sea por razones económicas, culturales, geográficas o de género. La planificación familiar salva vidas: reduce embarazos no deseados, disminuye la mortalidad materna y neonatal y permite a las personas organizar su proyecto vital con mayor estabilidad emocional y económica. En un planeta tensionado por el crecimiento demográfico y la desigualdad, planificar también es una forma de cuidado colectivo.
Semana Mundial de la Lactancia Materna
Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, promovida por la Organización Mundial de la Salud y UNICEF, y coordinada por la World Alliance for Breastfeeding Action. Aunque en algunos países europeos se traslada a octubre, su marco simbólico coincide con estos primeros días de agosto.
La lactancia materna es una práctica profundamente personal, pero también social. Aporta beneficios decisivos para la salud del bebé y de la madre, reduce desigualdades y tiene un impacto ambiental positivo frente a la alimentación artificial. Hablar de lactancia es hablar de entornos que acompañan: familias, sistemas de salud, políticas laborales y espacios públicos que respetan los tiempos del cuerpo y del cuidado.